R. P.
H
a pasado cerca de dos años sola, sin relación con el resto de animales de su especie y repudiada por los elefantes machos por su delgadez -apenas pesa unos 2.900 kilos frente a los 4.000 de otras hembras- y por su aspecto enfermizo, pero desde hace algunos meses todo ha cambiado para la elefanta Petita. Además de convertirse en la "mascota" de los cuidadores del parque de animales de Benidorm Terra Natura y en el ejemplar más observado por buena parte de sus visitantes, esta elefanta asiática ha logrado ser aceptada por los otros diez miembros que componen la manada del parque, gracias a la ayuda de Kaisoso, otra elefanta que tras su llegada a las instalaciones inició con Petita una relación que los cuidadores califican como "efusiva, cálida y casi humana".
La estrecha amistad surgida entre ambas hembras fue la clave para que la hasta entonces solitaria Petita comenzara a relacionarse con los demás elefantes del parque que, lejos de atacarla como hasta ahora, han empezado a aceptarla como un miembro más, explicaron fuentes de Terra Natura, que agregaron que, cuando se desencadena algún conflicto, Kaisoso se coloca en medio para proteger a Petita.
Alcanzado el primer objetivo, la integración de este ejemplar, los responsables de animales del parque albergan la esperanza de que la elefanta Petita, de 35 años de edad, pueda ser madre en breve. De hecho, comentan que gracias a la ayuda de su inseparable amiga, este ejemplar ha llegado incluso a "echarse novio", el semental Luka, macho que mejor ha aceptado a Petita dentro de su círculo más próximo y que "ahora la ronda porque sabe que en unas semanas entrará en celo", según sus cuidadores.
Desde que se siente una más de la manada, la elefanta ha engordado casi 400 kilos pese a que come lo mismo que antes, lo que desde el parque explican señalando que "Petita ha superado la situación de estrés y ansiedad que tenía antes, cuando era rechazada, y ahora no se siente marginada y es feliz".
Para celebrar este acontecimiento, Terra Natura organizará el domingo una fiesta, en la que no faltará un cura para bendecir el "amor" surgido entre Petita y Luka.