J. MARÍN
L
a guerra abierta entre la dirección del colegio privado Lope de Vega y el propietario del camping La Torreta continúa. El juzgado de instrucción número uno de Benidorm ha admitido a trámite la querella criminal interpuesta por el director del colegio contra Salvador Moll, propietario del camping y ex edil del PP, por despreocupación vecinal y dejadez. Pero también ha admitido la denuncia que Moll ha presentado contra el director por imprudencia con resultado de daños.
La polémica arranca con las inundaciones del año 2006, que arrasaron buena parte de las instalaciones deportivas del centro educativo y de cuyos efectos se culparon mutuamente. Un episodio que se repitió en octubre de 2007 cuando el agua también asoló las instalaciones. En aquel momento las dos partes volvieron a achacarse la responsabilidad y el asunto volvió a los juzgados. De hecho, la querella y la denuncia formuladas ahora se acumularán a la causa que sigue abierta en el juzgado.
Vicente Fuster, director del Lope de Vega, afirmó que la admisión a trámite de su querella criminal se efectuó hace quince días "y ya están llamando a declarar a los técnicos municipales". Fuster recriminó a Moll "que no haya actuado como buen vecino, no se preocupase y cometiera una falta de respeto hacia el alumnado".
Por su parte, el ex concejal Salvador Moll dijo que "es normal que el juzgado admita a trámite una querella y la investigue" al tiempo que añadió que "también tengo constancia de que mi denuncia también se ha admitido". La denuncia de Moll hace alusión a la construcción por parte del colegio de un muro ciego, que en su opinión es el responsable de las inundaciones y los daños sufridos. Ante esa acusación, el director del colegio precisa que "Moll denunció el muro, pero lo cierto es que nosotros teníamos autorización". Fuster recordó asimismo que "si el juzgado ha admitido a trámite la querella es porque ha visto indicios de que hay algo".
Cese de actividad
Mientras tanto, Salvador Moll también mantiene abierto un litigio con el Ayuntamiento que, mediante un decreto de Urbanismo, ordenó el cese de actividad del campamento turístico por no haberse ajustado a lo establecido en la legislación sobre prevención en zonas con riesgo de inundaciones. Según el Consistorio el camping adolece del encauzamiento suficiente del barranco que ocupa parcialmente, mientras que Moll sostiene que la administración local es quien tiene la responsabilidad porque las aguas le llegan a su propiedad procedentes de vías públicas que tampoco han sido canalizadas. La orden no se ha llevado a efecto puesto que el ex concejal ha interpuesto una causa judicial que la ha paralizado de momento.
Indagan sobre las deficiencias del centro educativo
Salvador Moll ha reclamado a la administración autonómica informes relativos a algunos aspectos del colegio Lope de Vega. Entre ellos, un documento de la Conselleria de Turismo indica que en materia de protección contra incendios, el último informe, del año 2005, "es de resultado negativo por deficiencias en los certificados de ignifugación de tejidos". Ello lo pone de manifiesto la Conselleria el mes pasado, aunque el director del centro señala que cuenta con todas las autorizaciones, algo que también fue corroborado por el Ayuntamiento. Moll dijo al respecto que "no me creo que la Conselleria no tenga actualizados los datos".