V. ZARAGOZA
B
iólogos de L'Oceanogràfic de Valencia estudiarán en el área marítima del parque natural de Serra Gelada la presencia de grandes mamíferos marinos en el litoral alicantino. El estudio intentará establecer una relación del aumento de los avistamientos de delfines con la aparición de las granjas marinas en el litoral. Así lo adelantó ayer el biólogo de L'Oceanogràfic, Manuel Castellote, en el transcurso de una jornada organizada por la Conselleria de Medio Ambiente para debatir y divulgar la presencia de estos grandes mamíferos en el litoral valenciano, y más concretamente en el incremento de los avistamientos en el entorno marítimo del parque natural de Serra Gelada.
Los expertos señalan de la presencia de una colonia de delfines mulares de unos 640 individuos, más otros 65 delfines comunes en el litoral alicantino. Esta presencia, según se explicó en las conferencias que tuvieron lugar ayer en el hotel Venus Albir de Alfaz del Pi, estaría relacionada con la existencia de siete piscifactorías entre San Pedro del Pinatar, ya en territorio murciano lindando con Alicante, Guardamar, El Campello, La Vila Joiosa, Altea, Toix y Calpe, en cuyas aguas se desenvuelven.
Según los datos aportados por la Universidad de Valencia, a la que los vigilantes del parque natural de Serra Gelada envían los datos sobre avistamientos de mamíferos, entre 2000 y 2007 se produjeron 91 avistamientos de grandes mamíferos marinos, con un total de 753 individuos. Además de los delfines ya apuntados, se detectaron 12 delfines listados, un ejemplar de rorcual, una tortuga boba y una tortuga laúd. El mayor número de avistamientos se produjo en las inmediaciones de la isla de Benidorm, con un total de 92, 38 en Serra Gelada y 36 en la bahía de Altea, según los datos de la Universidad valenciana.
Los expertos tienen claro que el incremento de la presencia de mamíferos marinos en la costa alicantina está directamente relacionada con la presencia de las piscifactorías. Lo que se intenta establecer ahora son los hábitos que siguen, aunque la mayor presencia se detecta entre otoño y primavera, y si estos acuden atraídos directamente por la comida que dispensan las granjas marinas a las especies en cautividad, o si, por el contrario, llegan atraídos por los peces que van a comer ese pienso en las inmediaciones de las piscifactorías.