DIEGO COELLO
E
l Ayuntamiento de Altea procederá la próxima semana al precinto del edificio anexo al templo de la Iglesia Ortodoxa Rusa, ubicado junto a la carretera N-332, por haber reiniciado las obras sin los permisos municipales preceptivos. La concejala de Urbanismo, Verónica López, señaló ayer que los constructores del templo ruso "no han subsanado las deficiencias que detectamos cuando se paralizaron las obras a finales del pasado año, y ahora han vuelto a reiniciar la construcción sin permiso y como una burla al Ayuntamiento". A pesar de ello, ayer se reunieron los representantes de la constructora Vera Bosco con el alcalde, Andrés Ripoll, y con la edil de Urbanismo "para solventar una situación que no queremos nadie: precintar el templo y derribar el edificio anexo porque carecen de permiso municipal", según manifestó López.
El templo se inauguró el pasado 11 de noviembre. Junto al mismo existe un edificio de madera de 675 metros cuadrados que se usará para bautizar a los adultos, la casa del sacerdote, salón social, comedor, catequesis, colegio y sala de exposiciones, pero carece de licencia municipal y es el objeto de discordia, pues empieza a construirse en mayo de 2007, y el 10 de septiembre pasado se notifica por decreto "su paralización y reposición de la legalidad urbanística, con el apercibimiento de derribo", según dijo la edil. A mediados de diciembre pasado se anunció su precinto por parte del Ayuntamiento, aunque no se llevó a efecto porque el constructor paró las obras a finales de año. Pero hace unos diez días, según Verónica López, "reiniciaron las obras de manera vertiginosa para cubrir el edificio, y ayer las paralizamos cuando ya esta casi terminado el esqueleto del techado". La edil añadió que los constructores "han querido tomarle el pelo al Ayuntamiento, que hemos obrado de buena fe. Nos sentimos engañados".