BELÉN GARCÍA
C
erca de un millar de alumnos de un colegio de Infantil, Primaria y Secundaria de Benidorm se han convertido desde hace unas semanas y con carácter permanente en inspectores medioambientales de su centro educativo. Las "patrullas verdes escolares", un sistema pionero en la Comunidad Valenciana, proponen convertir a los alumnos en agentes ecológicos que controlen si se cumplen o no ciertas conductas de respecto con el Medio Ambiente en el colegio.
No se librarán de la auditoría los propios profesores ni el personal de dirección y administración, el control será diario y mediante un sistema de rotación todos los alumnos formarán parte de este programa. La iniciativa ha sido puesta en marcha por el colegio Lope de Vega de Benidorm y la Obra Social de Caja Madrid, que ha aportado 4.000 euros para la adquisición de más de 200 papeleras de reciclaje que se han distribuido a lo largo y ancho del centro escolar.
Los alumnos, en parejas de dos, identificados con su acreditación al cuello y con una carpeta de registros en la que van anotando todos los incidentes, se encargan de comprobar si sus compañeros, el personal docente o los miembros de la directiva y las oficinas del centro han separado bien los residuos para reciclaje en cada uno de los contenedores, han dejado alguna luz encendida sin necesidad o un grifo mal cerrado, así como otras circunstancias, si hay basura o papeles sin recoger, si se ha conectado un aparato de aire acondicionado o calefacción con las ventanas o las puertas abiertas, si hay una cisterna en mal estado en algún aseo o si las aulas son más o menos ruidosas, etcétera.
Tras un período de formación, los alumnos de quinto y sexto de Primaria y los de primero y segundo de ESO ya han empezado a patrullar su colegio y se toman muy en serio su labor, que además les otorga algunos privilegios, como poder entrar a todas las instalaciones, aulas, zonas deportivas, laboratorio o cafetería, incluidas las oficinas de administración, la sala de profesores y los despachos de dirección.
"El objetivo es empezar a sensibilizar a los alumnos desde el centro educativo y que ellos puedan extender después esta conciencia medioambiental, por ejemplo, en casa", destacó el consejero delegado del Lope de Vega, Vicente Fuster. "Se trata de crear ciudadanos más responsables", añadió el director territorial de Caja Madrid, Fernando Padrón, quién destacó que "esta es un iniciativa absolutamente novedosa a nivel nacional que nos llama mucho la atención por su sencillez". La dirección del colegio espera que la idea pueda ahora extenderse a otros colegios valencianos.