DIEGO COELLO
Altea ya dispone de la herramienta necesaria para comenzar a revisar el PGOU e iniciar un cambio en el municipio acorde con el desarrollo sostenible y la Agenda 21, que abarca aspectos económicos, sociales y culturales, así como los relativos a la protección del medio ambiente. Ayer el alcalde, Andrés Ripoll, recibió la documentación de la auditoría medioambiental y socioeconómica que, desde septiembre pasado, ha realizado el Gabinete de Estudios Almeriense (GEA 2005); con la financiación de la Diputación. Ripoll señaló que la auditoria "explica minuciosamente la situación ambiental y socioeconómica actual de Altea" y que con ella "llevaremos a cabo un plan de acción con el consenso de los ciudadanos y asociaciones para decidir el futuro del municipio". El alcalde indicó que esta auditoria "sentará el pilar básico de la revisión del PGOU, una de nuestras promesas en campaña". El gerente de Medio Ambiente de la Diputación, Alejandro de la Vega, indicó que Altea "tiene un gran potencial con la Sierra de Bernia o el río Algar", razón por la que incidió en la necesidad de proteger estos dos parajes "aunque la última palabra la tendrán políticos y ciudadanos".
De la Vega también explicó que el diagnóstico de la auditoria socioeconómica y medioambiental "nos dice que Altea tiene una importante zona de huerta que hay que proteger, y dispone de una buena línea de costa con calidad en las aguas y buenos servicios, aunque también hay que revisar cuestiones como el urbanismo diseminado y la gestión de las aguas residuales".