REDACCIÓN
El grupo municipal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Altea acusó ayer al alcalde, Andrés Ripoll, de impedir que la comisión que investiga la contratación de la auditoría a las cuentas municipales, tuviera caracter público y su asistencia fuera abierta tanto a los medios de comunicación como a aquellas personas que quisieran asistir a las sesiones. Del mismo modo, a través de un comunicado de prensa, firmado por el edil Juan Domingo Berenguer, se denunciaba que el alcalde había vetado la comparecencia en la comisión de algunos técnicos propuestos por el Partido Popular.
Ante esta situación Berenguer señaló que "el equipo de gobierno del PSOE ha vuelto a faltar a su compromiso electoral de transparencia y claridad, pues se ha negado a que la comisión de Investigación sobre la contratación de la auditoría sea pública y que puedan acudir a ella todos los ciudadanos interesados en el tema", tal y como había solicitado el portavoz del Grupo Municipal Popular.
Berenguer señaló que "lo que se suponía iba a ser una Comisión de Investigación con luz y taquígrafos, el alcalde, faltando una vez más a su palabra, lo ha convertido en un coto secreto, vetando la presencia de medios de comunicación, así como vetando la comparecencia ante la comisión de algunos de los técnicos propuestos por el Partido Popular".
El grupo municipal del PP, a través de Domingo Berenguer, manifestaba que "los hechos han venido a dar la razón al Partido Popular, demostrando el alcalde, con su veto a que la sesión fuera pública, que toda la contratación de la auditoría está sumida en todo un reguero de graves irregularidades que pretenden ocultar a la opinión pública".