REDACCIÓN
E
l Ayuntamiento de La Vila ha recuperado una torre funeraria romana, construida en el siglo II después de Cristo, que durante varios siglos ha estado adosada a una casa de campo. Según el arqueólogo municipal, Antonio Espinosa, se trata del monumento funerario romano "mejor conservado" de la Comunitat Valenciana y una de las tres grandes torres funerarias conservadas de España", junto con la torre de los Escipiones (Tarragona); y la Torre Ciega de Cartagena. La de La Vila tenía una altura de unos doce metros y es la mayor de todas ellas.
Los trabajos de demolición de la casa adosada al monumento, autorizados por la Conselleria de Cultura, han sido realizados por la empresa Fil S.L. dentro de los trabajos de urbanización de la partida de la Cala, con la colaboración de la sección municipal de Arqueología, y dirigidos por la arqueóloga Amanda Marcos, descubridora junto a Diego Ruiz de la ciudad romana de Allon.
Con estos trabajos "la torre ya ha recuperado su aspecto monumental, que anteriormente pasaba desapercibido, puesto que el desmonte de sus añadidos modernos ha dejado aislada de nuevo la construcción y ha dejado a la vista la espectacular bóveda de cañón de sillería que la cubre", explicó ayer Espinosa.
Este es el primer paso necesario para la próxima ejecución de un proyecto de restauración de la torre, que se realizará tras un estudio arqueológico exhaustivo del interior y de sus alrededores, donde se considera que hubo un cementerio romano monumental. La torre fue construida en el s. II dC. Esta de Villajoyosa, cuya altura original alcanzó unos doce metros, es la mayor de las tres que se conservan en España.