DIEGO COELLO
J
uan Francisco Borja y su esposa, Rosa Laura Ferrer (actual presidenta de la Associació de Veïns d'Altea la Vella);, fueron nombrados ayer clavarios de las fiestas de Invierno en honor al Cristo de la Salud del caserío alteano que se celebrarán el próximo año. Al matrimonio le acompañarán otras diez parejas, según consta en la lista de mayorales que se leyó ayer en la Iglesia de Santa Ana tras la Misa de Acción de Gracias.
Según señalaron los nuevos clavarios, su nombramiento "ha sido una agradable sorpresa que consideramos un honor". Tanto Juanfra como Rosi (así les llaman en Altea la Vella); afirmaron que "intentaremos organizar unas fiestas dignas y que puedan ser disfrutadas por nuestros vecinos como se merecen". El alcalde de Altea, Andrés Ripoll, calificó de "magníficas" las fiestas de este año y felicitó a los clavarios, José Alvado y Paqui Mari Ivars, los clavarios de honor, Jesús Olivares y Paquita Ripoll, y toda su comisión de fiestas por "el buen trabajo realizado".
Las fiestas del Cristo de la Salud acabaron ayer con gran éxito de participación gracias a la bonanza climatológica. Los miembros de la comisión estaban satisfechos y destacaron la exposición de vehículos antiguos. En la principal calle de Altea la Vella se mostraron cerca de un centenar de vehículos, entre motocicletas y coches, que causaron la admiración de los vecinos y visitantes. Automóviles míticos como el Buick de 1947 que fue propiedad del torero Manolete, o un Citroen de 1921, fueron las estrellas de la exposición junto a una motocicleta francesa Terrot de 1921 con faros alimentados por carburo, y tres joyas de Bultaco: la primera "Matador" que salió al mercado, la "Bandido" de los 60, y la última "Astro" que fabricó la mítica marca catalana.