BELÉN GARCÍA
E
l año 2007 ha sido un periodo raro" para los apartamentos turísticos de Benidorm, destacan los empresarios y portavoces del sector en la ciudad. Con un primer semestre "bastante flojo", los segundos seis meses del año han conseguido elevar la ocupación media por encima del 80 por ciento. Sin embargo, eso no ha supuesto la recuperación de un sector en crisis que ha logrado llenar plazas a costa de bajar los precios, según informan desde la patronal Aptur.
"La ocupación no determina nada si llenas a base de oferta", destaca el presidente de la Asociación de Apartamentos Turísticos de la localidad, Sergio Gambi. Los datos del segundo semestre sitúan la cifra entre el 86 y el 90 por ciento, pero "si hubiéramos vendido las plazas a precio normal, no se habría pasado el 65 por ciento", señala Gambi.
Con este margen por salvar, la caída de la rentabilidad conlleva una "necesaria reducción de los servicios porque cuanto más das menos ganas", añade, y pone al sector en una difícil tesitura cuando el turismo de la zona intenta lanzarse hacia el horizonte de la calidad. "No podemos dar calidad cuando la demanda lo que busca es lo más barato" apunta el presidente de Aptur, quien insiste en que "queremos dar calidad y mejores servicios, invertir en esto, pero no podemos hacerlo si la gente que viene sólo mira el precio".
Así, "para mantener la clientela cada uno tiene su política", es difícil trabajar en un sola dirección pero "la mayoría opta por competir a base de bajar los precios". Eso disminuye los servicios y se suprimen los regalos de bienvenida, como botellas de champagne, la inclusión de entradas a parques temáticos en el precio, y otros servicios como el televisor y otros electrodomésticos que funcionan con monedas. "Todo esto al cliente parece que no le importa, lo que quiere es que el precio final de su alojamiento sea lo más barato posible".
La guerra de precios afecta de manera desigual a unos y otros empresarios dedicados al alquiler de apartamentos turísticos. "Los que son propietarios no tienen tantas pérdidas y pueden hacer un montón de ofertas, los pisos ya los tienen pagados" y llenos, aunque sea a bajo precio, dan más dinero que vacíos, indica Gambi. Sin embargo, los empresarios que son gestores de apartamentos de propiedad ajena, ya que en su mayoría lo hacen garantizando el alquiler, es decir, pagando a los dueños a priori, "lo tienen muy difícil para rebajar los precios porque llega un punto en que pierdes dinero", añadió el portavoz de Aptur.
El sector achaca esta tendencia a la "crisis del bolsillo" que "afecta por igual a españoles, ingleses" y turistas procedentes de otros países. "El Euribor sube y afecta a todos los europeos y el valor del euro está demasiado alto con respecto a la libra o al dólar y eso es un problema porque al cambio cada vez les resultamos más caros" a los británicos, por ejemplo, explica Gambi.
La mayoría de los empresarios del sector coincide en señalar que el diagnóstico más acertado es "la incertidumbre". "No sabemos cómo se va a comportar la demanda, es una incógnita porque hay apartamentos que hacen mejor ocupación en diciembre que en julio", destaca el presidente de Aptur.