DIEGO COELLO
El grupo municipal del PP de Altea informó ayer, mediante un comunicado firmado por el concejal Domingo Berenguer, que la Sindicatura de Cuentas «ratifica la gestión económica del Ayuntamiento de Altea durante el ejercicio de 2005». El edil popular afirma en el escrito que el informe de la Sindicatura de Cuentas «confirma que las cuentas del Ayuntamiento están claras y que no había deuda encubierta, en contra de lo que ha venido sosteniendo el gobierno socialista [de Altea] desde el principio de la legislatura», y añade que dicho informe «fue remitido al alcalde de Altea el pasado 10 de diciembre por el síndico Antonio Mira Perceval, ex presidente de la Diputación Provincial de Alicante por el PSOE», y que el alcalde Andrés Ripoll «lo ha estado ocultando hasta la fecha al no obtener los resultados que esperaba».
Según Berenguer, «el hecho de que el alcalde conociera el informe de la Sindicatura desde principios de diciembre y no diera cuenta en el Pleno municipal [del 20 de diciembre], resulta significativo y explica por qué se impidió a toda costa, saltándose a la torera el Reglamento Municipal, el debate sobre la creación de una comisión de investigación sobre las graves irregularidades detectadas en la adjudicación a dedo de la confección de una auditoria particular a la empresa Moragues. Como los resultados de la Sindicatura de Cuentas desmantelan su tesis de la deuda encubierta, el Alcalde necesitaba ganar tiempo para tratar de dibujar otros en la auditoria adjudicada a dedo».
En el escrito del PP se indica que el informe de la Sindicatura de Cuentas «únicamente contiene algunas salvedades técnico-contables referentes a las dotaciones para la amortización del inmovilizado y a la provisión para insolvencias y recomienda la actualización de los Inventarios y la realización de un plan económico-financiero a medio plazo, recomendación ésta última que hace extensible a todos los Ayuntamientos auditados».