BELÉN GARCÍA
H
ojas de muérdago, flores de Pascua, pasteles de boniato, chocolate y buñuelos, artículos para decorar el árbol o figuras para el belén, son sólo algunos de los productos que se han podido encontrar las personas que han paseado por la Alameda de Benidorm durante este fin de semana. La Comisión de las Fiestas Mayores Patronales de la ciudad instaló su tradicional «Mercat de Nadal» para recaudar fondos para los festejos. Un total de 27 puestos instalados a lo largo de la Alameda de Don Pedro Zaragoza, que han dado vida a esta feria navideña durante un día y medio, ya que la lluvia obligó ayer a cerrar la instalación por la tarde.
Este año, como novedad, según destacaron los responsables de la Comisión de Fiestas, han sido los propios mayorales los que han instalado los puestos y se han encargado de vender todos los productos con el fin de crear un mercado exclusivamente de Navidad. «No ha venido ningún vendedor de fuera porque queríamos tener sólo productos navideños y autóctonos», además esto ha servido para implicar a todos los miembros de la Comisión, que han convivido y trabajado para contagiar el espíritu navideño a los benidormenses y los visitantes de la ciudad y para recoger dinero para los próximos festejos.
Todos los artículos y comestibles son alicantinos, algunos preparados por los mayorales, que han estado una semana haciendo de reposteros para poder tener a punto un amplio surtido de pasteles navideños artesanos. La Asociación de Peñas Verge del Sofratge y el Tapis, también han participado en esta feria que se inauguró el sábado por la mañana y tuvo que clausurar anticipadamente ayer a las cuatro de la tarde por la climatología. Los comercios de Benidorm también se han implicado con el colectivo festero dejando en depósito el género que se ha vendido.
Villancicos y música de moda, juguetes, sillas, panderetas, zambombas, figuras de Papá Noel, artículos de mimbre, una barra para acompañar el paseo con una mistela, degustaciones de «sopa amb pilotes» y «arròs amb fesols», el paje real de los Reyes Magos para recoger las cartas de los niños y la posibilidad de hacerse fotos en un cartel navideño o con dos burros, dos de las atracciones preferidas por los más pequeños, han completado un mercado que atrajo a miles de personas.
Adiós a la rifa
La Comisión se vio obligada a suspender la rifa de un burro que tenía prevista para ayer ante las quejas de un representante de la Asociación Contra la Tortura y el Maltrato Animal. Tampoco los peñistas pudieron vender tortugas, para malestar de los festeros que «desconocíamos que una ley lo prohibía, pero estamos mimando a los animales y nos habríamos hecho cargo del burro si el agraciado no hubiese podido», indicó el presidente de la Comisión, Francisco Llinares.