REDACCIÓN / DIEGO COELLO
El equipo de gobierno alteano presentó en el pleno de ayer un convenio de colaboración con SUMA para que se actualice la base de datos catastral del municipio que fue aprobado por unanimidad de todos los grupos políticos de la localidad. El objetivo de esta iniciativa es «lograr el principio de justicia impositiva», según el edil Eloy Hidalgo. A través de este convenio se pretende que todas aquellas emisiones que se producen en el catastro que son normalmente fincas, que están en el entorno urbano y que no están declarando el impuesto de bienes inmuebles se incluyeran en el padrón municipal para que contribuyan. «Normalmente se hace referencia a chalés, casas o naves industriales. No sólo queremos que la gente que está contribuyendo lo haga de una forma más adecuada al valor de sus casas sino que la gente que está fuera de la contribución acabe contribuyendo a la caja común del dinero de todos y que es el dinero que se maneja desde el Ayuntamiento» apuntó el concejal.
Por otro lado, en la parte final de la sesión, ante una pregunta formulada por el Bloc, el gobierno local reconoció que la iglesia ortodoxa instalada en el término municipal no tenía licencia ni siquiera aprobado el proyecto. También se supo que la Confederación Hidrográfica del Júcar ha abierto un expediente por invadir suelo de dominio público hidráulico.