R. PAGÉS
E
l Ayuntamiento de Benidorm puso ayer por la tarde en marcha la nueva rotonda construida en la confluencia de las avenidas Europa, Comunidad Europea, Alfonso Puchades y Comunidad Valenciana para descongestionar el tráfico en el principal acceso a la ciudad por la zona de Levante. La entrada en funcionamiento de esta gran glorieta, de 180 metros cuadrados, provocó colapsos en las primeras horas por la falta de adaptación de los conductores a circular por los nuevos carriles, pero también por la decisión de los técnicos de cortar durante cerca de un cuarto de hora la circulación en todas las direcciones hasta que quedaran totalmente instaladas las barreras que forman la circunferencia de esta nueva infraestructura, según explicó el edil de Urbanismo, José Ramón González de Zárate.
La rotonda seguirá estando regulada por semáforos debido al intenso volumen de tráfico que soporta, fundamentalmente, en horas punta y periodos de máxima ocupación turística. En ella confluyen un total de catorce carriles de circulación, que absorben el tráfico de cuatro de las principales avenidas de la ciudad y de los accesos a Benidorm desde la carretera Nacional 332 y la autopista AP-7 por el peaje de Levante.
Para dar más fluidez al tráfico está previsto que los técnicos municipales regulen los tiempos en algunas fases de semáforos, principalmente los de la avenida de Europa, para que sean «más precisos y ajustados» a las necesidades reales que se generaran con la puesta en marcha de la glorieta, así como con los seis nuevos carriles que surjan una vez estén concluidas las obras de desdoblamiento de la avenida Comunidad Europea, explicó el ingeniero municipal de Tráfico. Este técnico también explicó que la rotonda ha comenzado a funcionar en fase de obras, por lo que destacó que aún es necesario «extremar la precaución» de los conductores, a la vez que destacó que cuando concluyan definitivamente los trabajos esta infraestructura mejorará «notablemente» este acceso a la ciudad.