JULIO MARÍN
V
arias empresas de alquiler de apartamentos turísticos, la asociación que las engloba, administradores de fincas y gerentes de establecimientos de ocio han reclamado al Ayuntamiento que tome las medidas pertinentes para limpiar, adecentar y, en su caso, demoler un inmueble ubicado en la calle Jaen que en la actualidad se encuentra en estado de abandono, parcialmente derruido, con abundante vegetación y que sirve de lugar de encuentro de indigentes y grupos de personas que se dedican al tráfico y consumo de drogas, según han manifestado los autores de las quejas.
El solar se localiza en pleno centro de la llamada «zona inglesa» de Benidorm, un área muy frecuentada por el turismo británico, por lo que «el estado de ese solar lo único que hace es perjudicar nuestra imagen y dañar el negocio de alquiler de los apartamentos
La denuncia no es nueva. Se remonta al año 2005 cuando algunas empresas de alquiler de apartamentos, administradores de fincas y gerentes de locales de ocio pusieron de manifiesto al Ayuntamiento la situación del solar. Entonces se quejaban de que la parcela no reunía las condiciones de salubridad e higiene. En aquel escrito recordaban que en la zona existían varias viviendas unifamiliares que fueron desalojadas porque, al parecer, se iba a llevar a cabo algún tipo de edificación. Tras iniciar la demolición, los trabajos se paralizaron y las viviendas quedaron semiderruidas y llenas de escombros. El solar tampoco estaba debidamente vallado, según denunciaban, lo que era aprovechado por viandantes para depositar basuras «lo que ha convertido la zona en un foco de infecciones y que hayan aparecido ratas». Del mismo modo exponían que la imagen que tenían los inquilinos de varios edificios colindantes «es penosa», por lo que se agravaba aún más, puesto que la mayor parte de los pisos se destinan al alquiler
Ante ello, el Ayuntamiento ordenó a la propiedad, la mercantil Benicariana S.L., que procediera de inmediato a la reposición del cierre provisional hasta su edificación, con cerramiento estable, «para garantizar su estabilidad y correctas condiciones de conservación». La orden fue emitida en febrero de 2006 y en ella se daba un plazo de 30 días para iniciar las labores de limpieza y desbroce de la parcela «reconstruyendo los inmuebles a su estado original o ejerciendo su derecho de demolición en base a la licencia concedida».
Nada de ello se cumplió. Las quejas de los afectados se siguieron produciendo en repetidas ocasiones ante el Ayuntamiento e incluso la asociación de apartamentos hizo suya la reivindicación. Tras la última demanda, en noviembre de este año, el Ayuntamiento ha vuelto a tomar cartas en el asunto con el objetivo de agilizar la tramitación. Mientras tanto, los vecinos lamentan que los «ocupantes nocturnos» de la casa se dediquen a actividades relacionadas con el consumo de drogas. Incluso han apuntado que el pasado verano han llegado a adentrarse en la piscina de una urbanización colindante.