BELÉN GARCÍA
L
a falta de especialistas en el servicio de Cardiología de la Marina Baixa ha obligado a reducir las consultas atendidas en la comarca hasta un 40 por ciento, según han denunciado los responsables del sindicato Comisiones Obreras. De las 10.000 consultas anuales que venía atendiendo el departamento se han pasado a cubrir unas cuatro mil al año, según apunta el sindicato, ante la imposibilidad del servicio de hacer frente a todos los casos que se generan para tratamientos y pruebas diagnósticas.
Las deficiencias de este área de salud obligan a derivar a pacientes a otras, como a la de San Vicente. «El servicio aquí está completamente colapsado» y las demoras han llegado a alcanzar los 18 meses para ser diagnosticado o tratado, según explican desde CC OO.
Son sólo tres los cardiólogos que se ocupan de tratar a los habitantes de los 18 municipios de la Marina Baixa, que tienen una población sanitaria censada de más de 206.000 personas; una cifra a la que hay que sumar la población flotante que atrae el turismo y que en verano supera ampliamente el medio millón de personas.
Las carencias se traducen en listas de espera de hasta quince meses para algunas pruebas diagnósticas, como ya han lamentado los portavoces de CC OO que reclaman que se cubran de manera urgente e inmediata las plazas vacantes y que se aumente además la plantilla de origen, ya mermada por la marcha de algunos médicos.
«Había cinco especialistas y ya reclamaban dos más para poder prestar un servicio adecuado», señalan los portavoces sindicales. Sin embargo, dos de los cardiólogos se han marchado, «uno se jubiló el año anterior y no se ha cubierto su plaza, otro se ha marchado ahora y hay un tercer especialista próximo a jubilarse, por lo que la preocupación de los médicos del área de Cardiología es cada vez mayor», añaden.
Los cardiólogos pedían dos especialistas más y ahora trabajan con dos menos por lo que la saturación del departamento es cada vez peor. Para agravar más la situación, la Conselleria mantiene paralizadas todas las ampliaciones de plantilla y «si encima amortizan las plazas cuando un trabajador se jubila cada vez se reducen más» los recursos humanos.
Desde el sindicato califican la «situación de desastrosa» y explican que en Cardiología «hay pruebas que no son demorables que registran listas de espera de un año». Los representantes de CC OO critican a las autoridades porque «la excusa es que no hay médicos» pero «lo que pasa es que se vuelve la espalda a un gravísimo problema de falta de especialistas desde el Ministerio de Sanidad, que no crea nuevos médicos especializados, hasta la Conselleria de Sanidad, que ofrece unas condiciones laborales lamentables», por lo que los trabajadores «se van en bandada a las empresas sanitarias privadas».
A la escasez de personal se suma la de material y los médicos recurren a la inventiva y la imaginación para salvar las limitaciones a la hora de realizar su trabajo. En el Hospital Marina Baixa, los cardiólogos han creado una fundación para canalizar y gestionar los donativos económicos que entran al área y comprar nuevos aparatos y material a través de estas donaciones que pueden venir de diferentes empresas.
El problema se agrava porque se extiende a toda la Comunidad Valenciana que necesita, según datos aportados por el sindicato, 1.300 especialistas que no llegan.