R. PAGÉS
C
orreos inició ayer la demolición de su edificio principal de Benidorm, ubicado en la calle Herrerías, para construir un nuevo inmueble más «amplio, bien situado y con los servicios totalmente renovados y modernizados», según destacaron ayer fuentes de la compañía. Las obras para derribar este céntrico edificio se iniciaron la pasada semana con trabajos manuales en las plantas más altas del edificio, pero hasta ayer no se procedió a la demolición completa del mismo con el objetivo de dejar el solar totalmente diáfano de cara a la futura construcción de las nuevas instalaciones, para la cual todavía no se ha fijado una fecha exacta. La instalación de máquinas de gran tonelaje en la calzada para ejecutar la demolición obligó a cortar la circulación de la calle Herrerías, sin que se generaran graves problemas de tráfico.
El edificio central de Correos en Benidorm lleva años sin prestar servicio al público, concretamente desde el 27 de septiembre del año 2004, cuando después de numerosas quejas por las deficiencias que presentaba el antiguo edificio
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tanto estructurales como de accesibilidad y salubridad
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la empresa decidió trasladar sus dependencias a un local muy cercano donde poder atender al público en mejores condiciones. Tras más de dos años en estas instalaciones, Correos se vio obligado a realizar un nuevo traslado el 26 de enero de 2007 ante la imposibilidad de seguir prorrogando el alquiler y puso en marcha sus servicios en un bajo situado en la avenida de L'Aigüera, donde permanecen en la actualidad.
Aunque fuentes de la compañía indicaron ayer que todavía no hay plazos para iniciar el nuevo proyecto, sí está claro que las obras, una vez que comenzadas, tendrán una duración aproximada de unos dos años. En principio, la idea de la compañía era que el futuro edificio de Correos disponga de oficinas de atención al público en la planta baja y la primera planta, para eliminar las múltiples escaleras del antiguo inmueble y unificar todos los servicios de atención a las gestiones que realizan los usuarios. El resto de plantas del edificio irán destinadas a despachos administrativos y a almacén.
Con el inicio de los trabajos de demolición, fuentes de Correos indicaron ayer que se ha dado «el primer paso para conseguir que Correos disponga de una gran oficina en el centro de Benidorm», con un nuevo edificio no sólo moderno y vanguardista, sino también «eminentemente práctico».