JULIO MARÍN
E
l hotel Selomar, uno de los más emblemáticos de Benidorm en primera línea de playa, se encuentra paralizado y cerrado al público a causa del enfrentamiento existente entre los propietarios del inmueble. Unas disputas que ya han llegado a los tribunales y que amenazan con prolongar en el tiempo la paralización del establecimiento y las anunciadas reformas que se iban a hacer en el mismo. La propiedad del Selomar pertenece en proindiviso a dos grupos; por un lado la sociedad New Retoretes controla el 37,28% del capital, y por otro un grupo de personas y entidades unidas que representa el 62,72% restante.
El origen de la disputa se remonta a finales del año pasado cuando la Agencia Valenciana de Turismo dio de baja como explotación hotelera a la empresa Hoteles Hoymar, que gestionaba el Selomar hasta ese momento. Posteriormente se formalizó un expediente de regulación de empleo con las suspensión de los contratos para llevar a cabo la rehabilitación del inmueble. En este punto, los propietarios del 67% acusan a New Retoretes de no haber aportado cantidad alguna para hacer frente a los gastos salariales, entre otros. Señalan que la cantidad adeudada es de más de 200.000 euros «que se verá notablemente incrementada de seguir incumpliendo sus obligaciones». Un extremo que niegan desde la mercantil, cuyo administrador, Agustín Almodóvar, afirma que «es completamente incierto. Ellos se autoproclamaron administradores de la comunidad de bienes y no nos han facilitado el expediente ni el convenio con los trabajadores, pese a que lo hemos pedido varias veces». Almodóvar agregó entonces que «lo que no podemos hacer es pagar un dinero así porque sí, si ni siquiera conocemos el convenio».
Falta de acuerdo
Los otros propietarios, por su lado, añaden que New Retoretes ha solicitado judicialmente la extinción de la copropiedad «con lo que la situación económica, financiera y social, es crítica en este momento». Asimismo, este grupo mayoritario aduce que llegaron a alcanzar un acuerdo con una empresa turística que se hacía cargo de la gestión y las obras de reforma «al que New Retoretes se opuso tajantemente». En un intento por solucionar la situación, estos propietarios hicieron varias ofertas de compra de su participación a New Retoretes «que fueron rechazadas sistemáticamente». Agustín Almodóvar, administrador y socio de New Retoretes, indicó que «no tenemos por qué vender nuestra parte» y añadió que su empresa presentó «una propuesta de arrendamiento para llegar a un acuerdo que tampoco aceptaron».