CRISTINA VÍLCHEZ
A
la falta de médicos en Atención Primaria en la Marina Baixa, que ya venía ocasionando un problema de demora en las citas, se le ha sumado la implantación de un nuevo sistema informático tanto en el Hospital Comarcal como en los centros de salud de la comarca, que ha ocasionado una ralentización más en este área. Según Miguel Ángel Asensio, delegado de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios -CSI-CSIF- «las citas ya se dan con una demora media de catorce días, los médicos están colapsados, no se les sustituye y se les ha llegado a insinuar la posibilidad de doblar turnos». Ante este caos, algunos de los médicos, indignados, han optado por colgar carteles en las puertas de las consultas rezando «no se ha encontrado sustituto para este doctor» como medida ante la falta de sustitutos para sus bajas o días libres.
Con esta saturación y la demora de las citas, los pacientes no tienen más remedio que acudir a Urgencias, con lo que el problema, según Asensio «se traslada a Urgencias provocando un nuevo colapso en este sector. Los médicos duplican el número de enfermos que no son atendidos en Atención Primaria». Los pacientes, en vista de la situación, «ya han comenzado a poner hojas de reclamaciones por la precaria atención que reciben».
El centro de salud de La Cala de Benidorm es uno de los ejemplos de falta de médicos ya que, tal y como explicaba el delegado sindical, «los médicos de este centro atienden a un número de pacientes desmesurado ya que cuentan con cerca de dos mil tarjetas sanitarias individuales».
Cursillos específicos
Por otro lado, con el cambio del sistema informático, los trabajadores sanitarios han tenido que recibir cursillos específicos para aprender a utilizarlo, unos cursillos que según los trabajadores han sido «efectivos pero escasos en tiempo, puesto que hemos tenido que aprender a marchas forzadas». Con este nuevo sistema ha llegado el agravante de la pérdida de datos en las historias clínicas «sobretodo en los tratamientos largos, que al volcar la información se han perdido datos como la posología o el tipo de tratamiento: un problema, más que nada, para las personas mayores que apenas recuerdan qué tipo de medicación toman». Esta situación provoca también la demora en las consultas ya que, según Asensio «al paciente que antes se le atendía en cinco minutos ahora permanece en la consulta un cuarto de hora para elaborar de nuevo las historias clínicas». Con este problema, Asensio añade que «los pacientes se quejan, y lo hacen con toda la razón».