C. F.
L
os gastos ya no se pueden contabilizar». Con esta frase lapidaria de la interventora municipal, en un momento de la sesión plenaria de ayer, se puede resumir la situación económica del Ayuntamiento de La Vila. Es tal el goteo incesante de facturas impagadas, sin contrato y sin consignación presupuestaria que gestó el anterior gobierno del PP, que la interventora reconoció, en un momento de nerviosismo, el caos económico en el que está inmerso el erario local con la citada frase.
El Pleno, además de aprobar la constitución de una comisión informativa especial que estudiará las responsabilidades personales existentes en el empleo de dinero público durante el pasado gobierno popular, sirvió para mostrar el estado de las cuentas municipales. El acuerdo de la comisión, que comenzará su andadura a inicios de 2008 y que estará integrada por representantes de los cinco grupos municipales, el secretario y la interventora, se remitirá al Tribunal de Cuentas, a la Sindicatura de Cuentas y al Ministerio de Economía y Hacienda.
Como afirmaba el edil de Comunicación vilero, Pedro Lloret, el Pleno se convocó para que «la sociedad tenga una información clara y veraz del estado de las cuentas municipales y para que todos sepan que no son los partidos, sino los propios políticos, los responsables de sus actos de gobierno». Según el edil de Hacienda, José Carlos Gil, la disponibilidad de ingresos de aquí a final de año es de 12 millones de euros, pero los gastos previstos suman 17 millones. La carencia absoluta de control del gasto público, la ausencia de solvencia y el nulo margen de maniobra económico conforman una difícil situación, según el gobierno municipal, que se agrava a diario, puesto que «no paran de entrar facturas impagadas al ayuntamiento». Para el gobierno local, esto es sólo «la punta del iceberg», provocada porque «el PP encargaba trabajos que sabía que no podía pagar». Según el edil de Urbanismo, Vicent Serra, la deuda real podría incluso alcanzar los 50 millones de euros.
Por su parte, el popular Jaime Lloret replicó que «el problema del Ayuntamiento es que no hay dinero porque el cuatripartito no genera ingresos ni por licencias, ni por subvenciones pendientes de cobro ni por otros conceptos».