JULIO MARÍN
L
a espera ha merecido la pena, por lo menos para los miembros del equipo de gobierno, que ayer se felicitaban por la puesta en funcionamiento de la Estación de Autobuses de Benidorm. Con un retraso considerable de varios años, pero con más de seis meses de demora sobra la fecha que se anunció en período preelectoral, el 31 de marzo, la nueva infraestructura comenzó ayer a recibir pasajeros.
Atrás quedan ya los innumerables proyectos presentados, los incontables anuncios y el sinfín de problemas acaecidos antes, durante y después de la construcción. Quedan atrás, pero no solucionados porque la superficie sólo es funcional en lo que se refiere a las 32 dársenas y en todo aquello que tiene que ver con el tránsito de viajeros. Nada más. La zona comercial o el hotel construido permanecen cerrados a la espera de legalizar su situación.
Se estima, no obstante, que aproximadamente un millón de personas entre residentes y turistas pasarán por la nueva infraestructura cada año y se calcula que la apertura de las nuevas instalaciones evitará la entrada en el casco urbano de unos doscientos autobuses diarios. El portavoz del ejecutivo municipal, Antonio Pérez, resaltó la trascendencia que tenía para la ciudad la puesta en marcha de unas instalaciones «que ansiaba la localidad desde hace treinta años». La puesta en marcha se hará de forma gradual y se espera que en el plazo de un mes todos los autobuses que operan en Benidorm lo hagan ya a través de la nueva estación, sustituyendo así las dos paradas actuales sitas en la Avenida de Europa y Avenida de Jaime I. Hasta finales de noviembre, los servicios regulares combinarán su parada en la Estación de Benidorm con las actuales en el centro de la ciudad, para que los usuarios se habitúen paulatinamente al cambio a la nueva terminal. A partir de principios de diciembre se establecerá como única parada la nueva Estación.
La nueva Estación será el punto de llegada y salida de todos los servicios, tanto provinciales como regionales, así como de largo recorrido nacionales e internacionales, que gestionan las compañías que operan desde Benidorm. El recinto cuenta con un total de 10 oficinas de venta de billetes y en total la instalación ocupa una superficie de 25.000 metros cuadrados.
Por otra parte, el edil de Urbanismo recalcó ayer que han mantenido una reunión con los gestores de la Estación para desbloquear la situación de irregularidad de la zona comercial. «Hemos avanzado, aunque sigue sin estar legalizada ese área». José Ramón González de Zárate explicó que el gobierno local está a la espera de que la empresa aporte un informe de equilibrio económico sobre ese exceso de volumen irregular. «Ahí se determinará lo que obtendrían por comercializar ese exceso y el dinero obtenido podría ser para las arcas municipales» precisó.