REDACCIÓN
El urbanista Gabino Ponce ha presentado, en la primera reunión sobre la revisión del Pla General de Ordenación Urbana (PGOU); que ha llevado a cabo el Gobierno local, un proyecto de ciudad basado en una urbe compacta, en la que las relaciones entre los vecinos y las costumbres mediterráneas «primen sobre la especulación, huyendo del modelo de vida creado a escala del automóvil y no a escala de la ciudadanía». En palabras de Ponce, el viejo modelo de ciudad mediterránea es el escenario ideal que la ciudadanía «prefiere para llevar una vida feliz».
El de ayer fue un primer encuentro al que seguirán los que se mantendrán con los diferentes colectivos vecinales y asociativos del municipio, a fin de elaborar un documento que aúne y conjugue las necesidades y opiniones de la ciudadanía. Con el objetivo de diseñar un planteamiento urbanístico a partir de las necesidades y previsiones de una sociedad «feliz», el siguiente paso a esta reunión será establecer un calendario de citas con diferentes asociaciones vecinales y otros colectivos, de manera que se pueda elaborar un modelo territorial más equilibrado socialmente.
Según comentó el alcalde Gaspar Lloret, el planteamiento con el que se renovará el actual PGOU será radicalmente opuesto al ideado por el PP, que «tendía a pasar del urbanita a un ciburgués, al ser mecanizado que se pierde de la escala humana y donde entra en una nueva escala de cibernauta. Ellos pretendían pasar de la ciudad tradicional, sostenible, a una ciudad cibernética insostenible. Nosotros apostamos por una ciudad tradicional, queriendo evitar una cultura hedonista».