BELÉN GARCÍA
U
n multitudinario desfile de Carrozas puso fin ayer por la tarde a las fiestas de Moros y Cristianos de Benidorm. Una decena de plataformas engalanadas, un tren, un carro y hasta un autobús y cerca de un millar de personas, entre festeros y músicos, dieron vida a esta cabalgata multicolor de caramelos y confeti que dio el protagonismo a los miembros más pequeños de las diferentes filaes.
Las siete compañías cristianas y moras de la ciudad: Contrabandistas, Cruzados, Cavallers de la Baronia, Benidarhims, Nazaríes, Musulmanes Tagarinos y Tuareg, junto a las reinas y damas de las Patronales, participaron en este desfile que recorrió el centro de Benidorm ante la mirada de unas cinco mil personas, vecinos de la localidad y visitantes. Los espectadores, al igual que el pasado sábado durante la Entrada, abarrotaban las sillas, las aceras, los balcones y se agolpaban en bancos y contenedores para poder ver a los festeros. En esta ocasión además, batallaban por conseguir los caramelos, dulces, golosinas y regalos que iban repartiendo las Carrozas, desde chucherías a salvamanteles
Los festeros partieron de la parte alta de la calle Tomás Ortuño para bajar por las calles Venus, Ruzafa, Martínez Alejos y Gambo hasta llegar a la Plaza de la Hispanidad, justo frente al Castillo, fortaleza que ha mantenido enfrentados durante estos días de festejos a ambos bandos, con la victoria final de las tropas de la Cruz, como ocurrió durante la Reconquista. Las Carrozas iban dejando una estela de confeti y serpentina sobre el asfalto que empezaron a limpiar de inmediato los equipos municipales, vaticinando el fin de las fiestas.
Por la mañana, las filaes habían celebrado ya el Parlamento entre el Alcaide del Castillo y el Príncipe tunecino de Kairuán, preludio de la retirada de los moros de la ciudad. Una ofrenda en honor a San Jaime completó los actos matutinos.
Pero para despedirse de un modo ensordecedor, como es habitual en estas fiestas cargadas de pólvora, una estruendosa mascletà nocturna disparada desde la Avenida Mediterráneo remató los actos de este año.