R. PAGÉS
D
os hombres armados con una navaja atracaron ayer por la mañana una sucursal del Banco Santander Central Hispano de Benidorm y lograron hacerse con un botín de unos 20.000 euros. Los dos atracadores entraron en la oficina bancaria a primera hora de la mañana y, al parecer, uno de los atracadores amenazó a un empleado con una navaja, según confirmaron fuentes policiales, que manifestaron que tras perpetrar los hechos huyeron rápidamente con un vehículo que todavía no ha podido ser identificado.
Los hechos tuvieron lugar a primera hora de la mañana de ayer, poco después de que la sucursal del Banco Santander Central Hispano, ubicada en la avenida Villajoyosa de Benidorm, en la zona de La Cala, abriera sus puertas al público. Fuentes policiales indicaron que los dos hombres, al parecer de nacionalidad española, accedieron al banco sin levantar sospechas, ya que iban a cara descubierta y no portaban guantes ni ningún otro objeto para llamar la atención. Una vez en el interior del banco, uno de los asaltantes sacó una navaja y agarró a un empleado de la sucursal. El atracador acercó la navaja hasta el cuello de este trabajador y le amenazó para obligarle, tanto a él como al resto de sus compañeros, a depositar en una bolsa todo el dinero del que pudieran disponer en ese momento, que según diversas fuentes consultadas podría ascender a unos 20.000 euros.
Los dos hombres actuaron de manera muy rápida y, tras lograr el botín, huyeron rápidamente de la sucursal en un coche que tenían aparcado en el exterior, aunque la Policía no ha podido confirmar en el vehículo les esperaba una tercera persona o si fueron ellos mismos quienes lo conducían. Asimismo, fuentes del Cuerpo Nacional de Policía indicaron que no hay ningún testigo que pudiera esclarecer este hecho y que tampoco se pudieron tomar datos de la matrícula del vehículo con el que los atracadores se dieron a la fuga, argumentando que todo se produjo «en pocos minutos y sin que apenas les diera a los empleados tiempo a reaccionar».
La Policía trata ahora de identificar y localizar a los dos individuos que entraron en la sucursal ya que, en el momento de acceder a la misma, no portaban ningún objeto para taparse la cara y podrían haber sido grabados por las cámaras de seguridad. Asimismo, estas mismas fuentes señalaron que no se descarta que los hombres pudieran haber dejado huellas en el interior del banco, puesto que ninguno de los dos llevaba guantes, hecho que también podría facilitar la identificación de los dos individuos.
Dos atracos en tres años
El de ayer es el segundo atraco que sufre esta oficina en poco más de tres años. En la ocasión anterior, un lunes de febrero de 2004, dos encapuchados accedieron a la oficina del Santander Central Hispano por medio de un butrón que abrieron desde un local contiguo y, amenazando a los empleados a punta de pistola, lograron un botín de 36.500 euros. Entonces, los dos hombres realizaron el butrón durante el fin de semana previo y esperaron dentro de la sucursal hasta que llegaron los trabajadores, a los que sorprendieron ya en el interior. Tras esto, retuvieron a todos los empleados del banco hasta que se accionó el dispositivo de apertura de la caja fuerte, tras lo cual tomaron el botín y huyeron.