J. MARÍN
M
ás de cuatro meses después del 27-M la imagen de muchos candidatos de diferentes partidos sigue en vallas y paredes recordando a los vecinos a quien han de votar y, como es natural, con evidentes signos de abandono y colores degradados. Las formaciones políticas achacan a las empresas contratadas la tardanza en retirarlos, pero lo cierto es que su imagen de seriedad se resiente.
El caso más flagrante es el de Alfaz del Pi, municipio en el que los cuatro partidos con representación municipal no han cumplido en su totalidad con los deberes de retirada de anuncios y carteles. El PSOE en el gobierno mantiene un par de vallas con la imagen de su candidato, ya alcalde. En lugar de retirarse, los socialistas optaron por añadir un texto en el que se agradece el apoyo recibido por los votantes. Otro partido, el independiente AIDDA, que también tiene alguna tarea de gobierno no ha retirado las dos grandes vallas que empleó para publicitar a su candidata. A la entrada del pueblo es difícil no verla. En la oposición, el PP aún mantiene algunos carteles con la efigie de su candidato y ex alcalde en pleno casco urbano de la localidad. Y para más inri, en el edificio que se encuentra frente al Ayuntamiento. Y por último, el partido de nuevo cuño, Comunidad de Ciudadanos Europeos, todavía muestra a su cabeza de lista en varios carteles que pueden verse en El Albir.
En Benidorm la mayor parte de los soportes que emplearon los partidos políticos ya no están ocupados por sus líderes, aunque permanecen algunos casos aislados. El ejemplo más claro es el PSOE, cuyo candidato Agustín Navarro sigue mostrando su imagen, entre