REDACCIÓN
U
nas 50.000 viviendas ya proyectadas se encuentran paralizadas o en fase de estudio en el conjunto de municipios de la Marina Baixa, a raíz de los cambios políticos registrados en varios ayuntamientos tras los últimos comicios municipales. Las decisiones urbanísticas de los nuevos gobiernos locales y varias sentencias judiciales mantienen bloqueada la construcción de los citados inmuebles, coincidiendo con un momento «incierto
El principal constructor en esta comarca es el Grupo Ballester, que sólo en dos Planes de Actuación Integrada (PAI);
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actualmente bloqueados
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en Altea y La Nucía, suma cerca de 10.000 viviendas. En Altea, el PSPV y el Bloc, que suman la mayoría absoluta, estudian la fórmula normativa para paralizar el proyecto Los Puentes del Algar, que recoge 5.000 viviendas, un campo de golf y zonas comerciales. El agente urbanizador es una empresa perteneciente a este grupo, que cuenta con todos los permisos de la Generalitat.
Una de las principales dificultades para poder parar el proyecto es que el antiguo gobierno del PP gastó más de siete millones de euros aportados por la empresa promotora para financiar obras en el municipio, según informaron fuentes municipales, un dinero que recibió el Ayuntamiento en concepto de las compensaciones al municipio por las obras. Seis millones se destinaron al Palacio de Deportes y 1,2 en gastos corrientes. «Todo eso lo tenemos que devolver si no se lleva a cabo la urbanización», indicó el edil de Hacienda, Eloy Hidalgo.
A escasos kilómetros, en La Nucía, el TSJ ha paralizado cautelarmente, una vez había superado todos los trámites, el PAI La Serreta al no estar garantizado el suministro hídrico. Otra empresa, adscrita también al Grupo Ballester, pretende construir ahí cerca de 4.000 viviendas y un campo de golf, lo que significaría duplicar la actual población de este municipio.