J. A. M.
La Audiencia Provincial de Alicante juzgó ayer al ex alcalde de Alfaz del Pi, Antonio Fuster, por un presunto delito de falsedad de documento público en la tramitación urbanística de la avenida de Ruperto Chapí de El Albir. Fuster negó ayer en el juicio haber cometido falsedad alguna y dijo que en todo el expediente se limitó a hacer lo que le aconsejaron los técnicos municipales. La acusación particular ejercida por los propietarios afectados pidió la condena para el ex primer edil, mientras que fiscal y defensa pidieron la absolución.
El tribunal rechazó juzgar al ex alcalde por prevaricación y desobediencia, tal como pedía la acusación particular, al considerar que la Audiencia absolvió
El pleito se generó por la obras del vial de la avenida Ruperto Chapí en el Albir en 1988 que pasaba por las propiedades de los afectados. En un auto de 1996, el TSJ instó al consistorio a adoptar las medidas para adaptar la calle al plan, en el caso de que las obras fueran legalizables, e indemnizar a los denunciantes, con la necesidad de informar sobre el proceso. La acusación particular sostiene que Fuster acabó diciendo que el expediente estaba en la Conselleria después de varios requerimientos del TSJ que no fueron atendidos. «Fuster intentaba eludir una acusación de desobediencia ya que sabía que la Conselleria había dado por caducado el expediente», dijo.
La Fiscalía sostiene que no ha habido falsedad alguna porque el Ayuntamiento estaba tramitando el expediente y no falsificó nada para informar al TSJ. «Esto no debería haber llegado a juicio nunca y sólo se ha buscado condenar a alguien a la pena de banquillo», dijo el fiscal. La defensa de Fuster pidió que la acusación sea condenada a pagar las costas del procedimiento.