J. MARÍN
E
dificaciones Calpe, la empresa que construye las dos torres de Punta Llisera, cifró ayer en unos 100 millones de euros el precio de mercado del suelo en que se elevan ambas construcciones, según un portavoz de la empresa. Ese valor deriva de la tasación realizada por la propia mercantil cuando solicitó el préstamo hipotecario para acometer la edificación de las dos torres. Orlando Torregrosa, director comercial de Edificaciones Calpe, se preguntaba «si realmente vale la pena que el Estado pague ese dinero o si es de interés público que tenga que abonarse el valor de ese suelo en los precios que nos estamos moviendo».
No obstante, la mercantil se ha reiterado en su intención de proseguir con los trabajos «a ritmo normal, no a ritmo lento como se ha dicho» y confía en que antes de que se constituya el tribunal de justiprecio que fije el valor de la expropiación «se determine si dicha medida está amparada en derecho». Torregrosa añadió además que dudan del interés público que se ha aducido «ya que hace poco más de un año en ese mismo lugar había un edificio y entonces nadie hablaba de que había que demolerlo. Y aquel edificio sí que estaba a 60 centímetros del mar». En su opinión «es muy fuerte que el gobierno se pase por el forro lo que han dicho los jueces en todo este tiempo».
Edificaciones Calpe reconoce que el Ministerio se puso en contacto con ellos para expresarle su intención, pero entienden que, de momento, «no hay nada que nos obligue a paralizar la obra porque la licencia está en vigor». Desde la empresa señalan que ya han vendido más del 25% de los pisos y que hay algunos propietarios que les están llamando «indignados», a quienes «ahora no podemos prometerles nada. Les hemos dicho que que les devolvemos el dinero, pero lo que quieren es el piso que se les vendió en su momento».