J. MARÍN
Tres concejales de Alfaz del Pi, dos del PP y uno del PSOE, se vieron involucrados el pasado 11 de agosto en un altercado con agentes de la Policía Local del municipio cuando éstos acudieron a una vivienda ante las quejas vecinales por una fiesta privada. Los asistentes se negaron a identificarse y, además de desobedecer a la autoridad, increparon a los agentes. En la fiesta se encontraban los tres ediles. Según se relata en el parte policial, aquel día entre las 23.00 y las 1.15 horas se recibieron numerosas quejas vecinales. Una vez personados los policías comprobaron que la fiesta tenía lugar «con actividad perturbadora hacia el exterior, produciendo niveles sonoros graves que alteraban
Los agentes intervinientes requirieron la identidad de los presentes, que se negaron, aunque reconocieron que no tenían la autorización necesaria para la orquesta y los fuegos artificiales. No obstante, los policías reconocieron a varios de los asistentes, entre ellos los tres concejales (Carlos Galiana y Gabriel Such, del PP, y Antoni Such, del PSOE);. La policía Local solicitó la clausura de la música en vivo y la reducción del volumen de las voces, «a lo que accedieron de inmediato». Sin embargo, a las dos y cuarto una patrulla realizó un servicio por aquella zona «comprobando que nuevamente estaban disfrutando de la fiesta, lanzando fuegos de artificio y perturbando la tranquilidad».
De estos hechos se dio traslado a la Subdelegación del Gobierno y en el informe se relatan los hechos con nuevos detalles. Así, se hace constar que la primera llamada para quejarse de la fiesta se produjo a las 20.10 de la tarde. Según aquella llamada, había música en vivo y «se estaban lanzando cohetes contra las viviendas colindantes», lo que fue corroborado por la policía. Se señala además que «el que dijo ser responsable del evento» se dirigió a los agentes «de forma irrespetuosa, recriminándoles la actuación en presencia del resto de personas presentes e intentando animar a éstos» en contra de los policías. Los agentes le pidieron la documentación y se negó «manifestando llamarse Pepito, negándose a facilitar su nombre completo y domicilio». Según se refleja, les gritó las siguientes palabras textuales: «Para esta tontería venís, sólo son las 9 de la noche y no estamos molestando a nadie. Con la de coches que están robando en este momento ¿qué hacéis