J. MARÍN
E
l Hogar del Jubilado de Benidorm, una de las dependencias municipales de la ciudad, y que como tal consta en el Inventario de Bienes del Ayuntamiento, está siendo explotado y gestionado por un particular sin que revierta cantidad alguna al Consistorio. Una situación que se remonta a tiempos de la dictadura franquista y cuyo comienzo no ha podido ser concretado por ninguna de las fuentes consultadas por este periódico. Llamativo resulta, además, que el Ayuntamiento benidormense no sólo no percibe dinero alguno por este concepto sino que además es quien paga las facturas de electricidad o consumo de agua que se derivan. El Hogar del Jubilado está situado en la calle Pintor Lozano, en pleno centro de la localidad, y cuenta con un bar muy frecuentado no sólo por personas de la tercera edad.
No obstante, ninguno de los gobiernos locales ha hecho nunca nada por solucionar esta situación puesto que en época socialista funcionaba de igual forma y con los populares, en 1992, se informó favorablemente de la cesión en precario de la explotación de dicha dependencia en favor de Antonio Fuster, hijo de Pascual Fuster, la persona que hasta ese momento estaba al frente de la instalación.
Preguntado ayer por esta situación el concejal
El edil recordó que el edificio se gestiona así «desde la época del Movimiento, de la Falange, y lo cierto es que tampoco el gobierno socialista hizo nada en su momento». Agüera admitió que en el municipio hay algunas situaciones similares de irregularidad «que pretendemos subsanar cuanto antes». En ese sentido explicó que la solución pasará por regularizar la explotación del bar. «Tendremos que hablar con ellos y ver qué se hace después. Se trata de un bien patrimonial del Ayuntamiento que está siendo explotado sin recibir nada a cambio y lo normal será que percibamos alguna contrapartida por ese concepto» concluyó.