ARTURO RUIZ/ B. GARCÍA
La rehabilitación experimentada por los hoteles de Benidorm en los últimos tiempos no sólo ha beneficiado la oferta turística de la capital de la Costa Blanca. También ha supuesto un balón de oxígeno para el apurado sector de la construcción, sin duda uno de los más maltratados por la actual crisis económica. De hecho, las diferentes obras practicadas en las plantas hoteleras ha amortiguado el indiscutible desplome de la edificación nueva y ha permitido que la ciudad haya registrado en los dos últimos años unos índices de licencia de obra mayor similares a los de 2008 y 2009, algo que no pueden decir muchas otras ciudades de la costa mediterránea.
Es más, en 2010 el Ayuntamiento de Benidorm otorgó 216 de esas licencias, más que en los dos ejercicios anteriores, según se puede apreciar en la estadística adjunta a esta información. La razón de este insospechado auge en una época tan mala para el hormigón es comprensible: tal y como reflexionó ayer el concejal de Urbanismo, el socialista Juan Ángel Ferrer, fue en 2010 cuando se aplicó el "Plan Renove" del Gobierno para la reforma de las infraestructuras turísticas, al que se acogieron numerosos hoteles de la ciudad. Aunque Ferrer no pudo aportar datos al respecto, este freno a la caída en el sector habrá supuesto también un alivio para las arcas municipales en forma de ingresos urbanísticos, que en esta época tan dura han caído en picado.
Ahora bien, la construcción no puede aspirar a vivir eternamente del remozamiento de la planta hotelera, máxime cuando ésta ya se encuentra rehabilitada al 90%, con lo que según Ferrer "no se podrán reformar" mucho más establecimientos hoteleros. De hecho, en 2011, las licencias de obra mayor sufrieron un ligero desplome y se quedaron en 167, el peor dato de este cuatrienio de crisis. Aún así, todavía queda algo por hacer y durante 2012, parte de las empresas de la construcción todavía se podrán dedicar a este tipo de actividad, toda vez que según el concejal de Urbanismo en este año se van a rehabilitar los hoteles Acapulco, Golden, Ocas, Sol Costa Blanca y Rosaire. Ferrer especificó además que hay otras licencias de obra mayor de la planta hotelera pendientes de aprobación por parte de su departamento.
Todo ello teniendo en cuenta que el número de licencias de obra mayor que se otorgan ahora es muy inferior a 2007 y a los años anteriores a la crisis y que el número de construcciones nuevas ha bajado de forma drástica "como lo prueba de forma evidente -describió Ferrer- la ausencia de grúas en la ciudad". Así, y básicamente, el sector vive de la mejora de fachadas y edificios ya construidos, sean hoteles o no.
Pese a esta circunstancia, Ferrer quiso enviar un mensaje de optimismo y aseguró que las estadísticas que aportó ayer certifican "la potencia y actividad socioeconómico" de la localidad. Así lo demuestra a su juicio que durante los últimos cuatro años se haya mantenido constante no sólo el número de licencias de obra mayor sino también las de obra menor, que apenas descendió en este cuatrienio, desde las 972 de 2008 hasta las 795 del pasado año. El edil agregó que "hay visos" de que estas estadísticas se mantengan durante 2012.
Otro índice que a juicio del regidor demostraría que la coyuntura económica de Benidorm goza, dentro de lo que cabe, de buena salud, residiría en el "aceptable nivel" de las aperturas comerciales, con la implantación en la ciudad de multinacionales dedicadas al sector de la alimentación. Ferrer también subrayó las ya conocidas inversiones de la Cadena Meliá .
Otra vez en materia urbanística, el concejal destacó que en 2011 aumentaron las inspecciones de obra hasta alcanzar 1.040, una cifra récord en los últimos 4 años. No obstante, el número de expedientes de infracción urbanística ha descendido en ese mismo cuatrienio de 209 hasta 85, algo que Ferrer atribuyó a la "mayor concienciación" de la ciudadanía a la hora de plegarse a la normativa urbanística. Este bajón es mucho más espectacular si se rescatan datos más lejanos en el tiempo: en 2002, las infracciones ascendían a 500. Entonces, el Consistorio disponía de 4 inspectores. Hoy sólo tiene 2. Otra consecuencia de la evidente paralización de la construcción.
Por último, Ferrer destacó la agilidad alcanzada por su departamento a la hora de tramitar los permisos de construcción: una licencia de obra menor tarda 10 días y una de envergadura, como la reforma de un hotel, lógicamente una obra mayor, se prepara en un máximo de 70 días.
Ocho establecimientos emblemáticos en los últimos tiempos
En pleno debate sobre sobre el esfuerzo de la inversión privada frente a la falta de promoción y de inversiones en la escena urbana por parte de la administración pública, siete hoteles de Benidorm han sido sometidos en los últimos tiempos a una profunda remodelación. Es el caso del hotel Orange de Servi Group Group, que reabrió recientemente sus puertas después de tres meses de trabajo y una invesión de dos millones de euros. El hotel Magic Rock Gardens, el Brisa, el Venus, el antiguo Vista Blanca reconvertido a Riviera, el Benidorm Plaza y el Rosaire, completan la lista de complejos hoteleros que han sufrido remodelaciones integrales y en algunos casos reconversiones como las del Brisa y el Riviera que suben de categoría, ahora de cuatro estrellas ambos. Por poner un ejemplo, el pasado marzo se reabrió el hotel Brisa tras una profunda remodelación de todas sus instalaciones, de su aspecto exterior, y de sus 70 habitaciones.