RAQUEL LÓPEZ
Por mucho plan de saneamiento que el Ayuntamiento de La Vila haya puesto en marcha, a día de hoy su lista de proveedores pendientes de pago sigue siendo interminable. Ayer, la empresa adjudicataria del servicio de la limpieza de algunos colegios y edificios públicos en la localidad alertaba de que si el Ayuntamiento vilero no agiliza sus pagos, dejará de cumplir su cometido. Los escolares sufrirían así la suciedad en sus instalaciones, además del frío que ya padecen por la falta de calefacción (ayer una madre de un alumno del colegio La Torreta reclamó al Alcalde, tras un pleno, hacer un esfuerzo para corregir esa situación). Fuentes de la empresa Limpark confirmaron que se ha instado al Ayuntamiento a hacer efectivo el pago de los servicios cuyo abono vienen demorándose desde "hace meses". El motivo, según afirmaron, es que la mercantil "no es un banco, sino una empresa de limpieza, que tiene que hacer frente a los costes que genera la prestación del servicio y si no se cumplen los pagos, no puede seguir dándose".
El edil de Hacienda, Francisco Pérez Melero, dijo "desconocer que se le deba dinero", pues afirmó que "se le paga a 90 días y se le considera un proveedor privilegiado, dentro de los denominados gastos esenciales que tenemos determinados en Tesorería". Reconoció, sin embargo, que "no le pagamos en diciembre como correspondía, pero lo hicimos en enero, y dos meses, por lo que vamos regulares en el pago". El regidor añadió además que en breve se licitará el servicio.
Por otra parte, en el debate del pleno de ayer salió a relucir la deuda que el Ayuntamiento arrastra con Llorente Bus, la empresa adjudicataria del transporte urbano. El edil del área, Pedro Ramis, dijo desconocer que la empresa hubiera reclamado ningún pago por intereses de demora. El edil socialista, José Ramón Arribas, le respondió mostrando un escrito de la empresa, presentado por registro de entrada en el Ayuntamiento, en el que reclamaba por tal concepto más de 55.400 euros en diciembre. Además, se dejó claro que La Vila mantiene una deuda de al menos dos anualidades con la empresa.
No es el único proveedor que lo tiene difícil para cobrar. El alcalde dijo en el debate que "el ascensor no va porque tenemos problemas de liquidez y preferimos pagar otras cosas", aludiendo al único ascensor de la casa consistorial, inoperativo desde hace meses, impidiendo llegar a secretaría o al pleno a personas discapacitadas.
Aun así, el edil de Hacienda afirmó "arrancar con esperanza" 2012, gracias a la llegada de un nuevo crédito ICO.
Las cuentas de hace 2 años, aprobadas ayer
En abril, poco antes de las elecciones municipales, el gobierno local de La Vila anunció que en 2010 redujo gastos y deuda comercial. En septiembre, insistió en que había gastado menos de lo presupuestado, saneando las cuentas como marca el plan que está obligado cumplir, aunque no todo lo que hubiera querido "debido a razones ajenas a nuestra gestión". Ayer, el gobierno local, aprobó las cuentas generales de ese año. A tenor de las cifras aportadas, si hubiera sido una empresa "hubiera cerrado el año en sus pensión de pagos", según apuntó el portavoz socialista Gaspar Lloret. Y es que el Ayuntamiento de La Vila cerró 2010 con 3,5 millones de euros de liquidez inmediata, frente a 19,6 millones de obligaciones pendientes de pago.Su porcentaje de solvencia apenas superaba el 1,4%, arrojando un endeudamiento por habitante de 457,95 euros. Según el edil de Hacienda, Francisco Pérez Melero, ese resultado se debe al reconocimiento de deuda de ejercicios anteriores, y al a la multa del Atrium Beach, de 12 millones de euros, "que sigue ahí, hecho imputable a un equipo de gobierno que todos conocemos", dijo en alusión al grupo que gobernó con el exalcalde José Miguel Llorca, del que formaban parte concejales del gobierno actual, como su compañera de filas, Beatriz Llinares, o el edil de Urbanismo, Jerónimo Lloret.