R. PAGÉS
Sin poder enviar cartas municipales, a menos que los funcionarios se desplacen en persona hasta la oficina y abonen el importe en metálico. La deuda del Ayuntamiento de Benidorm con Correos ha llevado a la empresa postal a cerrar el grifo y negarse a remitir más cartas hasta que el Consistorio abone el dinero que les debe. Así lo indicaron ayer fuentes municipales y fue confirmado por el gobierno local de Benidorm, que en cualquier caso aseguró que hoy está previsto hacer un ingreso de 40.000 euros a este organismo para que Correos les restablezca el servicio.
La situación se prolonga desde el pasado lunes, aunque no fue hasta ayer cuando saltó a la luz. A principios de esta semana, Correos remitió al Ayuntamiento un burofax en el que alertaba de que cortaba el servicio debido a los impagos que acumula el Consistorio. Fuentes del gobierno local, del PSOE, cifraron en 40.000 euros la cuantía que se le adeuda a la empresa postal del año 2011, cantidad que hoy tienen previsto ingresar para reactivar el servicio. Sin embargo, otras fuentes elevaron ayer los pagos pendientes por encima de los 66.000 euros. De hecho, según la información a la que tuvo acceso este diario, el informe de morosidad del tercer trimestre de 2011 recogía una deuda de 66.691,27 euros con Correos, a la que según las mismas fuentes habría que sumar las facturas contraídas durante el cuarto trimestre del pasado año -cuando, por ejemplo, el alcalde Agustín Navarro envió una carta a cerca de 200 proveedores para indicarles que no podrían cobrar al ser rechazado en el pleno el préstamo del ICO-, más las que pudieran haberse girado en lo que va de 2012.
Con el corte del servicio por parte de Correos se han dado situaciones casi increíbles para un ayuntamiento de las dimensiones del de Benidorm. De hecho, según indicaron ayer fuentes consistoriales, desde que la empresa informara el lunes de que no aceptaría más envíos con cargo al convenio firmado con el Ayuntamiento, funcionarios de algunos departamentos han tenido que acudir personalmente a las oficinas de esta entidad para enviar por ventanilla las misivas urgentes, previo pago, eso sí, del importe en metálico. Por ello, criticaron dos cuestiones.
Primero, que con esta fórmula los envíos son más caros para las arcas públicas, puesto que no se puede hacer uso del convenio que el Ayuntamiento y Correos tienen firmado para obtener mejores condiciones en el precio. Segundo, que se haya llegado a esta situación por culpa de una "mala gestión", por lo que se preguntaron qué ocurriría si fuera necesario realizar de forma inmediata un envío postal masivo a la ciudadanía de Benidorm y la compañía ni hubiera visto aún satisfechos los pagos pendientes.
Frente a esta postura, desde el gobierno local insistieron en que hoy se realizará el abono de 40.000 euros para recuperar el servicio con total normalidad.
Uno más de la lista
El cierre del grifo de Correos al Ayuntamiento de Benidorm es, lamentablemente, uno más de la lista de proveedores que han dejado de prestar servicio al Consistorio. De hecho, en las últimas semanas grupos de la oposición y sindicatos han venido denunciando otras situaciones similares que afectan, fundamentalmente, al material de oficina o del que dependen los Servicios Técnicos. Folios, tinta, tóner o sobres son en la actualidad un artículo casi de lujo en dependencias municipales debido a la negativa de las empresas a seguir suministrando material. Y, según denunció el PP esta misma semana, lo mismo ocurre con ladrillos, sacos de cemento, botes de pintura, rodillos, bombillas y otros artículos necesarios en el departamento de Escena Urbana. Los populares cifraron en un millón de euros la deuda que el Consistorio acumula con 20 empresas de suministro de este tipo de materiales, muchas de las cuales también ya han dejado de servir al Ayuntamiento.