R. LÓPEZ
La venta de tabaco de contrabando a turistas ingleses a menor precio que el oficial no es el único problema que afronta el sector en Benidorm. Según confirmaron ayer desde varios establecimientos, "el turista inglés que está llegando a la ciudad tiene menos poder adquisitivo que nunca, y eso nos afecta a todos, tanto a los bares, que optan por vender tabaco de contrabando para contrarrestar las pérdidas, como a los estancos". El precio de los cartones en el mercado de contrabando es considerablemente reducido, entre 4 y 8 euros más barato que el precio en estanco.
Según afirmaron, "si antes una familia británica se gastaba 1.000 euros en tabaco, para llevárselo a su país, ahora gasta unos 200". La subida de precio del producto y la cotización de la libra y la crisis hacen que no puedan gastar más, aunque igualmente saldrían compensados si lo venden en su país. Una práctica que a su vez es ilegal, pero que se ha venido haciendo durante años, ya que se trata de un producto que se vende al doble de precio que en España. (Si aquí cuesta 4,10 euros una cajetilla de Marlboro, en Inglaterra el precio más bajo está en los 7,04 libras, unos 8,5 euros).
Por otra parte, los británicos desde hace años tienen más difícil que antes viajar a su país con grandes cantidades de tabaco, ya que a partir de que se lleven más de cuatro cartones pueden ser interrogados por el personal de aduana. En todo caso, la bajada en las ventas de tabaco al turista inglés por parte de los estancos de Benidorm se suma a la reducción del volumen de negocio que han venido notando desde que se pusiera en marcha la Ley del Tabaco, según apuntaron.