RAQUEL LÓPEZ
Más de un centenar de técnicos en emergencias sanitarias, hasta hace poco catalogados como simples conductores y camilleros cuyo trabajo no estaba considerado como parte del personal sanitario, se reunieron ayer en la pequeña localidad de Orxeta, a escasos kilómetros de Benidorm, para poner en valor su profesionalidad, intercambiar experiencias y para perfeccionar sus concomimientos.
Lo hicieron con la convocatoria de la primera jornada organizada por Atescova, la Asociación de Técnicos en Emergencias Sanitarias de la Comunidad Valenciana, creada hace un año para dar respuesta, asesoramiento y unión a un sector que hasta ahora iba por libre en nuestra autonomía, frente al asociacionismo que si operaba en otras comunidades autónomas. El encuentro contó con profesionales de medicina, enfermería, farmacia y servicios especiales de emergencia como bomberos y personal de protección civil. En las sesiones matinales, las ponencias analizaron técnicas con instrumental, actuación en el terremoto de Lorca, medicación de uso frecuente en emergencias, tiempos y efectos de la demora extrahospitalaria y aspectos de la cualificación profesional.Este último punto constituye, a día de hoy, el caballo de batalla del colectivo, pues desde que se implantó recientemente el ciclo formativo en grado medio de técnico en emergencias, hay gran parte del personal que, tras años de experiencia, carece del título, y que podría perder sin él el puesto de trabajo. Por ello, durante el encuentro se explicó cómo, "a través de la experiencia profesional, se puede acceder a un título equiparable al oficial, llamado certificado de profesionalidad, pensado para la gente que no ha podido estudiar, y para el cual, en todo caso, deben recibir una formación específica", según informó´mo ayer el secretario de la asociación, Cristian Silvestre Castroverde.
Durante la tarde se sucedieron varios talleres prácticos, algunos organizados por profesionales de Urgencias del Hospital Clínica Benidorm -patrocinador de la cita- y otras por al Cruz Roja de la ciudad. Como colofón a los talleres se llevó a cabo un gran simulacro a la entrada de la localidad, en donde se escenificó un espectacular accidente de autobús, en el que habrían resultado heridos numerosos viajeros, levantando en el lugar un hospital de campaña.
Además, durante todo el día, en la plaza del ayuntamiento orxetano, se mantuvo una exposición de ambulancias, vehículos de rescate y material de emergencias. Igualmente se pudo contar con la Unidad Canina de Rescate de protección Civil de Murcia.
ausencia de facultativos
"La formación de los técnicos es importante pero no son médicos"
Entre las ponentes que participaron ayer en las jornadas de técnicos en emergencias sanitarias figuraba el médico de SAMU Jorge Esteller, destinado en uno de los puntos que la pasada Nochevieja se quedó sin facultativo, precisamente porque se cogió la libranza que le correspondía, como declaró ayer, y el departamento no encontraría a nadie que lo supliera. Y es que, según reiteró ayer Esteller, corroborando lo publicado ayer en INFORMACIÓN sobre la falta de médicos en los servicios del SAMU, "desde hace años, sin que se entere la población, el SAMU trabaja así continuamente porque no hay los suficientes médicos para cubrir el servicio, ya que es un puesto que cada vez está peor pagado". En este sentido, recordó que por muy formados que estén los técnicos en emergencias, no puede esperarse que suplan la función de un médico. "Esta asociación intenta hacer mejor a sus profesionales, pero eso no quita para que sean técnicos y nosotros médicos. La formación que tengan es importante, porque son el primer eslabón de la cadena, pero si el segundo falla, el resultado es el mismo. Ellos tienen que saber lo que tienen que hacer para que la persona no se muera, pero si está crítica y no tiene un médico que la atienda, se muere", señaló. El ponente recordó que hace unos años se formó incluso una asociación que registraba las horas que habían fallado los médicos del SAMU.