R. PAGÉS
No se ha extraído aún ninguna conclusión. Ni tampoco se han discutido ninguno de los puntos a debate en la comisión especial que creó el equipo de gobierno para investigar las contrataciones de la Concejalía de Educación cuando estaba al frente de la misma el actual portavoz del PP, Antonio Pérez. Sin embargo, el Ayuntamiento de Benidorm ya ha empezado a hacer públicas algunas de las "facturas detectadas" para tratar de demostrar las "presuntas irregularidades -cometidas, a su juicio, por el edil- para favorecer a empresas de su familia" entre los años 1999 y 2009, según manifestó el pasado martes el presidente de la comisión, el edil no adscrito José Bañuls, a través de un comunicado oficial.
En concreto, tal y como difundió el martes el equipo de gobierno en dicho escrito, se trataría de 17 facturas cuyos importes suman algo más de 9.000 euros. No obstante, según la información a la que ha tenido acceso este diario, en el dosier de las mismas que debía debatirse en la comisión frustrada el martes por el propio Bañuls, figuran recibos de la empresa que regentan familiares del portavoz popular que son anteriores a que Pérez tomara posesión como concejal de Educación, en julio del año 1999, y también importes que nada tienen que ver con las becas para libros de texto. Si bien este concepto sí figura en buena parte de los justificantes de pago adjuntados, también se reflejan servicios contratados con dicha papelería por departamentos del Consistorio ajenos a la gestión de Pérez.
La creación de esta comisión se aprobó con los votos a favor del equipo de gobierno en el pleno ordinario del pasado mayo, con el objeto de determinar el procedimiento de contratación seguido por la Concejalía de Educación para adquirir los libros de texto becados por el Ayuntamiento, para esclarecer si Pérez pudo beneficiar a una empresa familiar. Se desarrollaría a lo largo de cuatro sesiones, si bien hasta la fecha sólo se ha reunido tres veces sin llegar a producirse ningún dictamen, al ser suspendidas una y otra vez por la presencia en la misma de todos los ediles del grupo popular, y a pesar de que el secretario de la corporación ha avalado su presencia en las mismas, pero sin voz ni voto.
Hasta la fecha, según los datos recabados por este diario, tampoco se ha cotejado el número de librerías de la ciudad adscritas en esos años a este programa de becas ni el importe que percibieron por el mismo.