R. PAGÉS
Los peñistas de Benidorm participaron ayer en el acto más solidario de cuantos organizan a lo largo del año. No consistía en bailar al son de una bandeta, asistir a una ofrenda u otro tipo de acto religioso, ponerse el blusón para salir a la calle ni juntarse alrededor de una picaeta y unas copas, pero aún así los festeros acudieron en masa para demostrar que, además de la fiesta, también corre por sus venas la colaboración y la solidaridad cuando se les necesita.
Las instalaciones de la Casa del Fester de Benidorm acogieron ayer la primera de las dos jornadas de donación de sangre convocadas conjuntamente por la Associació de Penyes Verge del Sofratge, la Concejalía de Fiestas y el Centro de Transfusiones de la provincia de Alicante, con el fin de colaborar con esta entidad para aumentar las reservas de sangre de cara al verano, cuando generalmente se dispara la demanda mucho más que en cualquier otra época del año. Estas jornadas, marcadas en el calendario festero bajo el nombre de la "Festa de la Solidaritat", y que se dedican a todos los festeros que han fallecido en los últimos años, acogieron desde primeras horas de la tarde a numerosos donantes, festeros o no, que tradicionalmente colaboran con esta iniciativa y que han convertido a la cita de Benidorm en una de las de mayor participación de cuantas se realizan en la provincia.
Aunque el balance de donaciones de este año todavía no se ha cuantificado, debido a que la campaña también se llevará a cabo durante toda la tarde de hoy, fuentes de la Associació de Penyes destacaron ayer que la afluencia de público fue "masiva" durante las cinco horas en las que la planta baja de la Casa del Fester estuvo ayer abierta a los donantes.
El objetivo de este año era el de superar las 150 donaciones que se alcanzaron el pasado año, por lo que desde la junta de las peñas se ha hecho un llamamiento a todos los peñistas y vecinos en general para participar en esta acción solidaria. También quisieron compensar esta donación, además de con la bebida y alimentos que se proporcionan a cualquier persona después de donar sangre, con puntos de la Associació canjeables de cara a las Fiestas Mayores y con un chaleco del Centro de Transfusiones como agradecimiento a la colaboración de todos los participantes.
Aunque ya calificaron la acogida de ayer como "todo un éxito", la Associació de Penyes confía en que las instalaciones vuelvan a llenarse hoy de público para cerrar "por la puerta" grande la "Festa de la Solidaritat" de 2010.