ALFONS PADILLA
Los 40 nuevos amarres que pretende crear el club náutico de Moraira con la ampliación del puerto deportivo no compensan el impacto ambiental y paisajístico del proyecto. Los expertos que participaron el sábado en la jornada convocada por la junta vecinal Cap d'Or para debatir las consecuencias de ampliar el puerto no tienen dudas. Al elevar de 3,5 a 7 metros la altura del dique de abrigo, desde el casco urbano de Moraira se pierde visión del mar.
Así lo aseguró Vicent Jesús Altur, del Instituto de Investigación para la gestión de las zonas costeras, quien presentó un elocuente montaje fotográfico. La nueva escollera limitaría la perspectiva del mar y ocultaría elementos característicos del paisaje.
Mientras, Pablo Sánchez Jérez, José Luis Sánchez Lizaso y Francisco Torres Alfonsea, todos ellos expertos en geografía, biología y ciencias del mar de la Universidad de Alicante, coincidieron en el impacto paisajístico de levantar a siete metros un dique de 300 metros de longitud. Además, advirtieron de que las obras serían muy negativas para las praderas de posidonia oceanica y provocarían pérdida de calidad en las aguas del litoral de Moraira.
Las conclusiones de los expertos inspiraron el manifiesto que, para cerrar esta jornada, leyó la secretaria de la junta vecinal Cap d'Or, Pepa Vidal. Esta entidad instó a las administraciones implicadas en el proyecto, sobre todo a la Conselleria de Infraestructuras, a que planteen soluciones sostenibles desde el punto de vista económico y medioambiental y den prioridad a la optimización de las instalaciones portuarias ya existentes. La junta vecinal rechaza la ampliación del puerto deportivo, precisamente, por su impacto visual y ecológico.