J. MARÍN / REDACCIÓN
La guerra interna en el PP de La Vila está servida de cara a l próxima asamblea local del partido, en la que se deberá elegir a la nueva ejecutiva. Hasta el momento, dos personas han anunciado su intención de concurrir: el alcalde Jaime Lloret y el ex concejal Pedro Alemany. El primero representa la línea continuista y el segundo está avalado por la dirección regional, que validó las nuevas afiliaciones que realizó.
Ayer, Lloret envió algunos recados al presidente provincial, José Joaquín Ripoll, con referencia a la situación interna de los populares, ya que ambas candidaturas mantienen un duro enfrentamiento, hasta el punto de que la actual ejecutiva rechazó la militancia de Alemany. Jaime Lloret señaló ayer que "nuestras bases no entenderían que se produjeran unas elecciones internas siendo válidas solamente las afiliaciones de uno de los candidatos" y expresó su convencimiento de que "la dirección provincial sabrá ser imparcial y querrá, como nosotros, tener unas votaciones limpias".
Consulta a la dirección
El alcalde vilero aludió asimismo a la consulta realizada por Ripoll a la dirección del PP para conocer con exactitud la postura del partido con respecto a los ediles vileros, a quienes la Mesa de Seguimiento del Pacto Antitransfuguismo declaró tránsfugas por la moción de censura en la localidad. En ese sentido, el candidato a presidente local fue tajante y afirmó que las bases del PP vilero no compartirían "bajo ningún concepto" que se planteara desde la dirección provincial abrir un expediente a los concejales populares vileros. A juicio de Lloret, "ello favorecería a uno de los candidatos", en concreto a Alemany. El primer edil recordó de igual modo que cuando salió adelante la moción de censura en el Ayuntamiento vilero "se aprobó con el aplauso y en presencia de la cúpula popular provincial" un argumento que le sirvió para incidir en que si fueran expedientados o se les impidiese concurrir a la asamblea "los votantes no lo entenderían".
Limpieza por las dos partes
Lloret reiteró nuevamente su deseo de que las elecciones internas del 30 de marzo sean "limpias y justas". Por su parte, añadió, "no debe haber duda de que así se procurará y esperamos que tampoco la haya por parte de quien apoya a la otra opción". Esta afirmación llevaba implícito el reconocimiento de que la candidatura de Pedro Alemany cuenta con el respaldo de la dirección provincial. Ello, no obstante, no provocará, según Lloret, que abandonen en el empeño de liderar la ejecutiva local. "Estamos trabajando, sin descanso, con un equipo de personas, creando adhesiones a mi candidatura, sabemos de nuestras posibilidades, y estamos convencidos de nuestro éxito". En este punto volvió a hacer patente el enfrentamiento con Alemany al manifestar que "no queremos volver al pasado con un presidente que signifique antigüedad y resentimiento, y sí queremos un nuevo estilo e ilusión, que encarna mi equipo". Lloret, por último, dijo sentirse "muy respaldado día a día" ya que, con este enfrentamiento interno "pionero en la historia de nuestro partido, se está produciendo un fenómeno de adhesiones hacia mi persona que me llenan de orgullo, responsabilidad e ilusión".
Mientras tanto, otro edil popular, Marcos Zaragoza, aún no ha decidido si optará a la presidencia local, y en días pasados manifestó que todavía lo estaba pensando.