R. P. /REDACCIÓN
Una representación de vecinos del barrio del Calvari, enclavado en pleno corazón de Benidorm, se reunieron ayer con el alcalde de Benidorm, Agustín Navarro, y el edil de Seguridad y Participación Ciudadana, José Bañuls, para exponerles algunas de sus reclamaciones tras la finalización de las obras de remodelación del barrio. En el encuentro también estuvieron técnicos municipales encargados de la obra y de la empresa concesionaria, para recoger las opiniones sobre los resultados de las obras ejecutadas.
El alcalde les adelantó que a partir del lunes la oficina de atención al ciudadano recogerá todas las incidencias que los vecinos del barrio indiquen, para así elaborar un informe con todas las propuestas y acometer por parte del Ayuntamiento y la empresa concesionaria las obras necesarias para solventarlas.
Entre las incidencias relatadas por los vecinos, la reunión abordó como punto central su preocupación por las bajantes de fluviales diseñadas en esta zona y la falta de imbornales en las calles del barrio. Además solicitaron la instalación de mobiliario urbano y preguntaron acerca de otras cuestiones relativas a la movilidad y el tráfico en el barrio.
La actuación de reforma integral de El Calvari que ha supuesto la inversión de 3.928.612 euros, a cargo del Plan E. Los vecinos podrán exponer públicamente sus quejas acerca de las reformas acometidas en la escena urbana; o bien proponer mejoras puntuales. Una consulta popular que se realizará antes de que la empresa concesionaria de las mismas entregue oficialmente la obra, de modo que desde el Ayuntamiento se le pueda reclamar que mejore todos los fallos detectados por los vecinos.