RAQUEL LÓPEZ
El 42 por ciento del gasto comercial que generan los residentes del municipio de l'Alfàs del Pi se pierde en favor de los establecimientos comerciales del centro de Benidorm y del centro comercial de Finestrat. Así lo confirma una auditoría realizada por la empresa "GFK Emer Ad Hoc Research S.L", sufragada por el Ayuntamiento. La misma ha estado basada en entrevistas en profundidad a representantes de la Asociación de Comerciantes y de la vida política y empresarial local; análisis de la demanda teniendo en cuenta el perfil sociológico, los hábitos de compra y ocio y las valoraciones que estos residentes hacen sobre el comercio de la localidad; cuantificación del censo de comercios; y visionado del aspecto urbanístico que podría ser más favorable para fomentar las compras. Las conclusiones del estudio han servido para confeccionar el primer Plan de Acción Comercial alfasino, que fue presentado ayer tarde en la Casa de Cultura por el director de la empresa auditora, Carlos Mínguez Barberá, con la presencia del alcalde de l'Alfàs del Pi, Vicente Arques, y el concejal de Comercio, Manuel Granados, y frente a más de un centenar de comerciantes del municipio.
Entre las conclusiones del estudio, resalta que el hecho de que el comercio local crezca a un ritmo mucho menor que su población, y tenga una rentabilidad de un 16 por ciento por debajo del resto de la Comunidad Valenciana. Además, existe, según desvela la auditoría, una falta importante de establecimientos dedicados a bienes de consumo diario, que cada vez serán más demandados por cuanto la edad media de sus habitantes está envejeciendo (desde 1998 hasta ahora ha pasado de los 40 a 42 años y se mantiene la tendencia); al tiempo que hay un exceso de oferta en los productos de consumo ocasional (con una cuota de mercado local del 79%). Por ello, el nuevo Plan propone ampliar no sólo la oferta, sino la promoción de la existente, aumentando campañas que eviten esa huida de compradores a otros municipios. Claro que el estudio también deja patente que no sólo depende de los comerciantes hacer más competitivo y rentable el comercio local. Los dirigentes municipales tienen gran parte de esa responsabilidad. La auditoría aboga por dotar de más apoyo público al comercio, incluso en el aspecto urbanístico, e insta a planificar avenidas comerciales, que favorezcan la peatonalización de viales, al tiempo que mejoren los accesos a estos enclaves y al centro urbano, y creen aparcamientos en el mismo.
En este sentido, el gobierno local se ha pronunciado favorable a marcar un plan de trabajo que dote, de forma paulatina, servicios de los que el sector adolece, al tiempo que anima a los empresarios a modernizar e invertir en sus negocios para que se conviertan en un motor más, y al alza, de la economía municipal, que sirve para generar riqueza y empleo.