BENIDORM. ENSEÑANDO A LAS FAMILIAS
RAQUEL LÓPEZ
Para educar a los hijos no hay libro de instrucciones que valga, y menos cuando las cosas no marchan como se había previsto. Lo único que vale, según explica el psicólogo clínico Álvaro Beltrán, formador de la Escuela de Padres de Benidorm, "es ensayar y aprender de los errores, y a veces, no vale el mismo método para todos", aunque compartan edad, sexo y ámbito socioeducativo.
Para ayudar a los progenitores "a ver las situaciones con las que conviven o se pueden encontrar y ayudarles a superarlas", la Agrupación local de Asociaciones de Padres y Madres del municipio creó, hace ahora una década, esta "escuela" que ofrece cursos organizados según la edad de los hijos: uno para padres de menores de hasta 6 años, otro para los que tienen entre 7 y 12 años; y otro para padres de adolescentes a partir de 13 años.
La idea, según el psicólogo, "no es tanto dar soluciones mágicas, porque no las hay para todos, sino plantear situaciones, casos prácticos que sirvan de estimulo para poder resolver los conflictos", ante la ausencia de recetas de cómo actuar cuando algún niño se comporta de una determinada manera. En definitiva, "mejorar su capacidad para favorecer el desarrollo y la autonomía de sus hijos" y, sobre todo, no confundir esa "independencia" con la ausencia de límites establecidos.
Según destacaron desde la Agrupación de APAS, este es el error en el que caen más padres, y genera consecuencias. "Muchas veces los centros educativos se limitan a instruir, no a educar, que es lo que también deberían hacer, lo que obliga ahora, más que nunca, a que esa educación deba ejercerse por los padres". Sin embargo, "éstos no la imponen correctamente, no saben marcar esas normas necesarias, bien porque tienen poco tiempo para dedicarlo a sus hijos, bien por la existencia, cada vez mayor, de destructuraciones familiares, que hace que padres separados no lleven en el mismo criterio".
El resultado final, en muchos casos, es que "los hijos terminan no respetando a sus progenitores, y se desmotivan en los estudios y en todo en general", comenta la presidenta de la agrupación, Isabel Arredondo.
Los problemas pueden llegar cuando el menor tiene entre 6 y 12 años, "periodo en que aparecen más dudas al asentarse su personalidad, aumentar su círculo afectivo y provocar que deban afrontar cambios en su sexualidad", a veces, según desvelan, incluso a partir de edades muy tempranas en el caso de las niñas. En todo caso, esos problemas se acrecientan, o se hacen más evidentes durante la adolescencia, cuando además hacen su entrada en escena "drogas y videojuegos".
Para enfrentarse a todo ello, Arredondeo anima a los padres a apuntarse a alguno de los cursos, (las inscripciones se pueden solicitar en los centros educativos a los que vayan sus hijos), que se organizan durante todo el curso escolar. Además, también organizan charlas monográficas sobre nutrición, sanidad, videojuegos, televisión y violencia, consumo de sustancias estupefacientes, plurilingüismo, y acoso escolar (enseñando a detectar si un hijo podría ser acosado o acosador), y orientaciones educativas en torno al ocio y tiempo libre que pueden compartirse en familia.
"A veces simplemente los padres piensan que lo están haciendo bien porque en sus casas no lo hicieron mejor", explica, por ello siempre ayuda ver las cosas desde otro punto de vista. Además, no se trata de una terapia grupal en el que los asistentes deban contar su problema. En estos talleres, cada cual es voluntario de participar o de escuchar.
La "Escuela de Padres" celebra sus talleres en la sede de la Agrupación, en la calle Escuelas, número 4. Su actividad se concentra, principalmente, entre los dos primeros trimestres del año, y se financia gracias al convenio que cada año renueva con el Ayuntamiento de Benidorm, que este año ha duplicado el importe de la subvención.
Cursos y charlas para niños y "mediadores"
La Agrupación de APAS de Benidorm también oferta durante todo el curso útiles talleres para los menores, también programados por edades. Este curso se ofertaron uno "Entrenamiento" dirigido a la atención y la memoria, otro de "Preparación de Técnicas de Estudio", otro sobre "Habilidades Sociales" para ayudarles a conocer y expresar sus sentimientos, y un taller de "Animación a la Lectura". Además, organizan charlas para "mediadores adolescentes", voluntarios que solucionan problemas entre compañeros de instituto, estableciendo turnos de palabra entre ellos, y comprometiéndose a que todo lo que se cuenten será confidencial.