PERE ROSTOLL
La intención de la agrupación local del PSPV de Benidorm de tramitar el regreso de los concejales y el alcalde, Agustín Navarro, si solicitan su retorno a la disciplina socialista tras la moción de censura con la que desalojaron al PP de la Alcaldía, avanza una nueva tormenta política en las filas del puño y la rosa. El líder de los socialistas valencianos, Jorge Alarte, no quiere entrar al trapo. No habrá, de hecho, respuesta oficial a los movimientos de los ediles -que sí cuentan con la simpatía de la cúpula de la dirección provincial que lidera Ana Barceló y de los partidarios de Leire Pajín en la provincia- y la dirección nacional del PSPV se mantendrá en sus trece para tratar de impedir su retorno a la disciplina interna de la organización.
Alarte, explicaron fuentes de Blanqueries, no ha cambiado ni un ápice su posición sobre la moción de censura de Benidorm que, como se recordará, fue pactada por los ediles elegidos en las listas del PSPV -que se dieron de baja antes de firmar la moción- con el ex concejal popular José Bañuls. El líder del PSPV quiere aplicar en toda su extensión los acuerdos del pacto antitransfuguismo. ¿Qué significa eso? Barrar su retorno al partido y vetar cualquier opción de que figuren en una lista bajo las siglas del PSPV-PSOE. Es Leire Pajín, según estas fuentes, la que debe decidir en último extremo sobre el regreso. Por tanto, apuntaron, es la número tres del PSOE la que tiene, en último extremo, la responsabilidad. Su madre fue una de las firmantes del voto de censura.
Agustín Navarro y sus ediles dieron el pasado sábado un paso más para pedir su reingreso a las filas socialistas -que la ejecutiva local está dispuesta a solicitar- tras acudir a un acto del partido. Hasta mediados de 2010, la comisión contra el transfuguismo no abordará la situación de Benidorm y, por tanto, el dictamen podría demorarse un año.