J. MARÍN / P. ROSTOLL
uevo toque de atención contra Jorge Alarte. Y como siempre, los peores golpes llegan desde dentro de la casa socialista. Ximo Puig -alcalde de Morella, portavoz adjunto del PSPV en las Cortes y rival de Alarte hace trece meses por la secretaría del PSPV- se reunió ayer con el alcalde de Benidorm, Agustín Navarro, en un acto, con fotografía y todo, en el que se escenificó el apoyo del sector que lidera el propio Puig -cabeza visible de los lermistas y que se quedó a 20 votos de Alarte en el congreso del PSPV- a la vuelta del primer edil benidormí y del resto de los concejales elegidos en la candidatura socialista a la disciplina del partido, opción que rechaza de plano Jorge Alarte, como se recordará, contrario a la moción de censura presentada en Benidorm para desalojar al PP de la Alcaldía.
Ambos dirigentes, explicaron fuentes conocedoras del encuentro, hablaron de la conveniencia de buscar una solución que permita que los ediles que se dieron de baja del PSPV vuelvan a la formación, una vía que ya defendió Puig en su día y de la que ahora está más convencido. De hecho, el propio Puig le manifestó al alcalde de Benidorm el malestar creado en el seno del partido por las consecuencias que generó la postura contraria de Jorge Alarte a la moción de censura. El alcalde de Morella siempre ha considerado que el líder del PSPV no llevó con mano izquierda la crisis originada en Benidorm y que, en todo caso, si había un municipio en el que estaba justificada una medida de esta gravedad era en la villa turística.
¿Cómo preparar el regreso? Lo principal, apuntaron fuentes próximas a Ximo Puig, es que, de momento, Agustín Navarro y sus concejales mantengan el tono en el que están trabajando hasta ahora. Y, a partir de ahí, a medio plazo, ir escenificando la vuelta paso a paso. Primero con una petición, en asamblea, de los afiliados al PSPV en Benidorm que debería refrendar la ejecutiva local. Después se realizaría algún acto que reflejara el apoyo del socialismo de la Marina Baixa. Con posterioridad, una resolución de respaldo de la ejecutiva provincial que lidera Ana Barceló, firme partidaria de la moción de censura. Y, finalmente, trasladar la cuestión al comité nacional del PSPV, donde Alarte no tiene la mayoría. El máximo órgano de los socialistas valencianos está dividido entre los afines a Alarte, los seguidores de Leire Pajín y los lermistas. Nadie tiene mayoría y es necesario conformar alianzas de, al menos, dos de los grupos para conseguir la mayoría. El voto de los cargos próximos a Ximo Puig, por tanto, es absolutamente decisivo.
El sentimiento que se evidenció durante el encuentro es que Benidorm ha estado 18 años gobernada por el PP y que, sólo cincuenta días después de llegar al gobierno, "apenas se habla ya de la moción y con la nueva forma de gestionar se están notando cambios positivos". En la conversación, ambos dirigentes coincidieron en el erratismo de Jorge Alarte en actuaciones como la decisión de incluir a empresarios en la querella del caso Gürtel.