RAQUEL LÓPEZ
En una tensa sesión plenaria de casi 7 horas de duración, aniversario del año de gobierno que lleva el PP en La Vila desde que desalojó, con ayuda de un tránsfuga, al gobierno de coalición formado por PSOE, Iniciativa Independiente, Izquierda Unida y Bloc, se aprobaron ayer hasta 16 puntos, tres de ellos del ámbito educativo.
El primero abordó el cambio de calificación de suelo de verde a dotacional educativo de una parcela de 1.405 metros cuadrados, con el objetivo de ser adquirida por el Ayuntamiento para utilizarla para ampliar el patio del colegio público Mare Nostrum. Una decisión que costará al Consistorio de La Vila 2,5 millones de euros, según la tasación dada al terreno por una arquitecta técnica municipal cuando su propietaria, la mercantil Valdeprocasa, iba a ofrecerla a cambio de otros terrenos, ubicados frente a la playa (en La Tellerola), dentro de una propuesta de permuta apoyada por el gobierno de José Miguel LLorca Senabre (PP), que anuló el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana, y que sigue pendiente de otra resolución judicial.
El cambio de uso de la parcela, que ya se inició durante el gobierno del cuatripartito, se produjo al contar ahora con un informe favorable del consejo jurídico consultivo que advierte, sin embargo, que todavía no se pueden ceder los terrenos a la Consellería de Educación, es decir, que no pueden anexionarse todavía al colegio público para ampliar su terreno de patio hasta los 5.375 metros cuadrados.
Por otra parte, también se ha aprobado cambiar el uso de una parcela de asistencial sanitario a cultural-docente, de 2.123 metros cuadrados, para construir en ella una guardería municipal, que estaría ubicada junto a las Torres de Invisa, en paralelo al camino viejo de Valencia. Este centro educativo, que tendría plazas a precios asequibles, se construirá frente a un parque arqueológico (que iría en la zona del antiguo cine Palasiet, donde el Partido Popular tiene previsto reurbanizar, reservando una parcela para un jardín arqueológico).
Por otra parte, a propuesta del concejal de Izquierda Unida, José Carlos Gil, se aprobó por unanimidad reubicar a los alumnos que estudian en los barracones de obra instalados hace una década en el instituto Marcos Zaragoza de La Vila, en aulas interiores del edificio. La idea principal es redistribuir los espacios de las aulas que estén infrautilizadas para dividirlas y así colocar en las mismas a los alumnos. En caso de que estos nuevos espacios sean insuficientes, se solicitará a la Consellería el cambio de los viejos barracones por nuevos. Además de aprobarse la propuesta, la edil prometió trasladarla al equipo directivo del centro.