R. P.
El presidente de la Comisión de las Fiestas Mayores Patronales de Benidorm, Richard Romero, destacó ayer sentirse "muy orgulloso y muy feliz" con los frutos del trabajo realizado durante todo este último año al frente de los mayorales, y calificó que los festejos han estado "rozando casi el sobresaliente". El presidente de la Comisión, que también participó junto a las autoridades municipales en el balance oficial de las Fiestas Mayores, reconoció que, aunque en 2009 se ha "manejado un presupuesto algo inferior que en los últimos años -unos 50.000 euros menos- se han podido organizar unas Fiestas muy dignas y a muy alto nivel, por lo que, por mi parte, no se puede poner ninguna pega".
Entre a la respuesta ciudadana a los actos organizados por la Comisión para los días grandes de la ciudad, Richard Romero destacó como nota más significativa de los festejos "la elevada participación de la calle, desde los actos religiosos y tradicionales hasta los más lúdicos y divertidos". A la hora de elegir alguna actividad, el dirigente de los mayorales destacó la visita del cardenal Cañizares para oficiar la misa mayor del domingo y opinó que "todos los actos religiosos han sido de excepción". Además, también se decantó por los fuegos artificiales del miércoles por la noche, la Ofrenda a la Mare de Déu y el pregón de Mari Carmen Zaragoza, del que dijo que fue "magnífico". Y, por último, "la gran participación en las carrozas y las actividades para los más pequeños, que fueron abundantes". También aplaudió de sus mayorales "la puntualidad de todas las actividades".
En la parte negativa, Romero destacó el cierre de Feria y Porrat y la suspensión de tres actos, entre ellos la mascletà del lunes y la exhibición de motos, debido al viento.