RAQUEL LÓPEZ
El portavoz de Iniciativa Independiente, Pedro Lloret, acusó ayer al edil de Hacienda, Francisco Pérez Melero, durante la comisión informativa de Hacienda, de "actuar como lo hace" por "pensar con la nariz y no con la cabeza, de la cocaína que consume". El concejal de la oposición, compañero de grupo de Melero hasta hace casi un año, cuando éste dio su voto, como tránsfuga, al Partido Popular que desbancó al gobierno de coalición que regía La Vila Joiosa, se reafirmó en su categórica denuncia al pedir "con énfasis" dos veces al secretario de la comisión que constaran en acta sus palabras, según coincideron en relatar ediles del PP y del PSOE asistentes a la comisión.
Las mismas fuentes, añadieron que el portavoz de II reforzó su acusación instando al concejal no adscrito a presentar una querella por lo que acababa de echarle en cara, "porque de ese modo todo el mundo sabrá lo que hace fuera y dentro del Ayuntamiento". Un reto que, según confirmó el propio aludido, realizará en cuanto tenga en sus manos el acta. "Voy a ponerlo en manos de mi abogado, para presentar una querella por amenazas". Y es que al parecer, la trifulca no quedó ahí. Según Pérez Melero, el portavoz de la oposición le amenazó con darle "dos hostias" en cuanto saliera.
La discusión comenzó cuando, en pleno debate, el concejal de Hacienda, se dirigió al portavoz de Iniciativa Independiente llamándole "Sifonero", según declaró, "en un tono de lo más cordial". Algo que al edil de la oposición no le sentó bien, pues, según Melero, "se levantó y vino hacia mí en tono muy violento, gritándome en la oreja". Lo que le dijo, según ediles presentes en la comisión, fue que era "un maleducado" y que hiciera el favor de dirigirse a él llamándole "Don Pedro". Tras esto, comenzó a criticar su comportamiento achacándolo a su supuesta dependencia de la cocaína, hasta retirarse de nuevo a su asiento. Sin embargo, y según las mismas fuentes, Lloret regresó y volvió a dirigirse a Melero, gesto ante el cual el concejal del Partido Popular, José María Béjar, se levantó y colocó de pie junto a su actual compañero en actitud defensiva. Un movimiento que fue contestado por Pedro Lloret, quien le dijo, según las mismas fuentes, que no se preocupara pues "no pensaba pegarle", ya que cuando piensa hacerlo no va "con la palma abierta, sino con el puño cerrado". Los portavoces de los grupos políticos, incluído el propio Pedro LLoret, rehusaron hacer declaraciones hasta que se apruebe la transcripción del acta.