R. PAGÉS
El alcalde de Benidorm, Agustín Navarro, intentó ayer zanjar la polémica suscitada la noche del pasado lunes en torno al nombramiento de 221 personas afines al PSOE y al PP con la intención de ambos partidos de controlar políticamente la Comisión de Fiestas de 2010. Para ello, Navarro mostró ayer públicamente su apoyo a Jesús Carrobles, ex coordinador de la Concejalía de Fiestas con el gobierno del PP, como futuro presidente de las Fiestas Mayores y también pidió a los concejales de su gobierno que figuraban en la lista leída en la Iglesia-Jaime Llinares, Natalia Guijarro y Eliseo Yus- que no formen parte de esa Comisión porque "les necesito centrados de lleno en las tareas de gobierno". El único que cuenta con permiso del primer edil para quedarse como mayoral en 2010 es el concejal de Turismo, Manuel Cabezuelos, como padre de una dama de las Fiestas de este año.
"No voy a permitir que se quiera politizar las Fiestas y a eso me comprometo públicamente hoy", declaró Agustín Navarro a este periódico al mediodía de ayer para, a continuación, mostrar su "sorpresa" por lo ocurrido en la lectura oficial de la propuesta de mayorales y la bronca que se generó después, al comprobar que un abultado número de personas que habían realizado formalmente la inscripción, entre ellos el ex edil de Fiestas del PP, Manuel Agüera, y todos los miembros de su peña, no habían sido nombrados y sí muchas otras personas que carecían de toda la documentación necesaria para figurar en las listas.
El alcalde de Benidorm explicó que, tras ser informado de los hechos, ayer por la mañana se puso en contacto telefónico con Jesús Carrobles para mostrarle "todo mi apoyo como presidente de las Fiestas, si tiene ilusión y ganas de serlo" y adelantó que si Carrobles se presenta finalmente como candidato a presidente, "no se va a preparar otra candidatura alternativa para plantar batalla" y provocar una votación entre los festeros.
Por su parte, Jesús Carrobles manifestó que pese a tener "ilusión y ganas" y "ningún interés en mezclar fiesta con política", la polémica suscitada el pasado lunes ha provocado que, tanto él como muchas de las personas que iban en su propuesta, "hayamos abierto un periodo de reflexión de unos días para ver si vamos a seguir adelante o no". Esto mismo manifestó ayer Manuel Agüera, quien además indicó que "si lo que se quiere es politizar las Fiestas, mi grupo se retirará porque es lo último que buscamos".
Inscripciones a última hora
La polémica por el nombramiento de los mayorales para 2010 y el "error" en la lectura de una lista que no era la oficial responde, según indicaron desde la Concejalía de Fiestas, a las "numerosas inscripciones de última hora", incluso hasta pocos minutos antes de iniciarse la procesión, y muchas de ellas sin contar con el acepto y la firma de sus integrantes, para contrarrestar la inscripción de afines de uno u otro partido y poder controlar a la futura Comisión.
Por este motivo, el número de integrantes de la propuesta de mayorales alcanzó las 221 personas, más del triple de las que habitualmente conforman finalmente la Comisión, para controlar la votación en el caso de que hubiera dos candidatos a presidente y, después, permitir que mucha gente se diera de baja. En el año 2006 fueron 95 los nombres leídos en la Iglesia para la Comisión del año siguiente y en 2007 fueron 107, de los que finalmente se han quedado para estas Fiestas algo más de sesenta mayorales.
Misa y recuerdo a los difuntos
En el plano religioso, ayer festeros y vecinos dedicaron una misa en recuerdo a los difuntos de Benidorm y, aunque estaba previsto que en la misma se produjera la lectura de la lista oficial que por error no se leyó tras la procesión del lunes, finalmente no se hizo por la negativa de los que habían sido excluidos. Después, se depositaron coronas de flores en homenaje a los muertos en el mar y en los dos cementerios.