R. PAGÉS
El Recinto Ferial de Benidorm volvió ayer a abrir sus puertas, después de que el pasado domingo los feriantes y la Policía Local optaran por cerrar las atracciones debido a las fuertes rachas de viento que soplaron durante buena parte de la jornada. Este hecho provocó que la mayoría de los feriantes cerraran casi "en blanco" un domingo de Fiestas Mayores, aunque intentarán recuperar las pérdidas en lo que queda de semana. Pese a que el frío todavía se hizo notar ayer y redujo en buena medida el número de visitantes a la Feria, las atracciones pudieron volver a funcionar a pleno rendimiento para ofrecer una alternativa de ocio a todos los vecinos que quisieron optar por una tarde-noche de diversión, ya que fuentes de la Policía Local confirmaron a media tarde que no estaba previsto que fuera necesario volver a cerrar debido a que el viento de ayer no revestía ningún peligro ni falta de seguridad en las atracciones.
Numerosas visitas
Desde el viernes, han sido cientos de personas las que ya han pasado por la Feria o el Porrat para visitar la veintena de grandes atracciones instaladas en el Recinto Ferial o los cerca de 60 puestos de productos típicos del Porrat. Aunque la opinión general de los visitantes es bastante positiva en ambos casos, algunas familias sí destacaron el precio de los viajes en la Feria, a 3,50 euros, como dato negativo al opinar que es "un poco caro para los tiempos de crisis por los que pasamos".
Por lo que se refiere al Porrat, algunos comerciantes mostraron ayer su pesar debido a los desperfectos que les causó el viento del pasado domingo, y que obligó también a echar el cerrojo a algunos puestos que se habían volado por completo. Los vendedores destacaron asimismo que, a las pérdidas sufridas el domingo, hay que sumar "que todos los años tenemos mucha competencia y, encima, en esta ocasión no hay mucho dinero para gastar", pero por lo general agregaron que "la cosa no está yendo del todo mal".