RAQUEL LÓPEZ
Poco después de las ocho de la tarde salía ayer, bajo palio, el Santísimo Sacramento de la parroquia alfasina de San José para dar comienzo a la solemne procesión que se realiza cada año en la jornada previa a la salida del Santísimo Cristo del Buen Acierto. El ritual religioso congregó a más de doscientos fieles a las puertas de la iglesia, que acompañaron la talla del Santo Sacramento por las céntricas calles del pueblo en un recorrido circular de, aproximadamente, media hora de duración.
El cortejo lo precedían dos "xirimiters" y tamboriles, seguidos de la Cruz que portaba un párroco y dos monaguillos. Tras ellos, la reina infantil y sus damas abrían la comitiva al amparo de la escolta que, a ambos lados y en fila de a uno, ejercían fieles portando cirios blancos. La banda de música de la Societat Musical de L'Alfàs del Pi daba paso a la Reina Mayor, sus damas, y a los Mayorales, que desfilaron con los trajes típicos de labradores, avanzando en parejas a unos metros del párroco Miguel Ángel Schiller, quien iba desplegando a su paso el humo purificador del incienso.
Inmediatamente después, bajo el palio que volvían a portar un año más rostros conocidos del pueblo, como eran Francisco Cortés, José Olmedo o "El Gallo", el Santísimo Sacramento en su últimas horas de Trisagio. Entre los presentes que quedaron en la plaza para ver el retorno del Santísimo a la iglesia se encontraba el alcalde y varios ediles de la corporación alfasina. Una vez dentro, se procedió a la oración del canto, tras lo cual abandonaron el templo, aún engalanado de flores.